Domingo 23 de enero de 2022

En su bicentenario, la Policía Federal peregrinó a Luján

  • 3 de diciembre, 2021
  • Luján (Buenos Aires) (AICA)
En el 75° aniversario de la proclamación de la Virgen de Luján como su patrona, la Policía Federal Argentina peregrinó a la basílica de Nuestra Señora de Luján para honrarla.
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En el año bicentenario de la creación de la Policía Federal Argentina, y a 75 años de la proclamación de la Virgen de Luján como su patrona, los días sábado 27 y domingo 28 de noviembre se llevó a cabo la 41 peregrinación anual a pie de la Policía Federal a la basílica y santuario nacional de Luján.

Convocados por el lema “Madre y Patrona, te pedimos por la salud del pueblo argentino”, los peregrinos comenzaron a congregarse el sábado a las 14 en el santuario de San Cayetano, del barrio porteño de Liniers, para partir desde allí hacia la basílica de Luján.

La marcha se inició con mucha alegría, fervor y entusiasmo, luego de la celebración de salida, con la invocación religiosa y la bendición de los peregrinos, y de la interpretación del Himno Nacional por parte de la Banda Sinfónica de la Institución.

Como es tradición en la peregrinación institucional, encabezada por la imagen de la Virgen de Luján perteneciente a la División Clero Policial, la primera parada se realizó a los trescientos metros de comenzar, en la intersección de las avenidas Rivadavia y General Paz, donde se encuentra la ermita de la Virgen patrona erigida en honor de los policías federales caídos en cumplimiento del deber. En esta oportunidad, antes del "toque de silencio" en su recuerdo, y de la oración por ellos, se recordó especialmente a los integrantes de la fuerza que fallecieron a causa del Covid-19 por no haber bajado nunca sus brazos en el cumplimiento de su servicio durante la pandemia.

Con algunos momentos de lluvia durante el caminar de los peregrinos, el grueso de la marcha arribó a la basílica a las 7.30 del domingo 28 para coronar la peregrinación con la celebración de la Eucaristía.

Se vivió un momento emotivo cuando las imágenes que acompañaron la peregrinación ingresaron a la basílica y fueron recibidas con un fuerte aplauso de los presentes y con la interpretación de música festiva por parte de la Orquesta Sinfónica de la Institución durante varios minutos, hasta que quedaron colocadas delante del altar mayor. 

La misa fue presidida por el capellán general de la Policía Federal Argentina y concelebrada por los capellanes de la fuerza con asiento en la ciudad de Buenos Aires. Se encontraban presentes el subjefe de la institución junto con toda la plana mayor, oficiales superiores, oficiales jefes, oficiales, suboficiales y personal auxiliar en representación de todas las superintendencias, las distintas escuelas e institutos de formación, integrantes de las salas, círculos e instituciones vinculadas, y numerosos invitados, familiares y amigos del personal que colmaron el santuario. El jefe de la Policía Federal que se encontraba en una misión institucional en el exterior, hizo llegar su saludo, cercanía y su unión espiritual.

En la homilía, el capellán general, tomando como eje de la predicación el lema de este año, "Madre y Patrona te pedimos por la salud del pueblo argentino", hizo referencia a que pedir por la salud del pueblo argentino significa pedir por la salud física de los ciudadanos, especialmente en este difícil tiempo de pandemia que nos tocó y nos toca todavía vivir, pero también y sobre todo rogar por intercesión de la Virgen de Luján, por la salud espiritual y moral de la sociedad argentina, especialmente en este tiempo en que abundan a todo nivel, las tensiones y los desencuentros.

Pedir por la salud espiritual y moral de un pueblo, dijo, "significa asumir firmemente cada uno el compromiso de sembrar y vivir en la familia, en la Institución y en la sociedad, los valores y los principios que le dan unidad, fraternidad, fuerza y paz a una Nación".

Antes de la bendición final y de la despedida, fue leída la bendición del papa Francisco enviada para la ocasión, que fue respondida con un fuerte aplauso por parte de los presentes, y se entonó el Himno Nacional Argentino que resonó con fuerza en toda la basílica.+.