Lunes 24 de enero de 2022

El Papa saludó a los musulmanes al concluir el Ramadán

  • 12 de agosto, 2013
  • Ciudad del Vaticano
"Que cristianos y musulmanes se comprometan en el respeto mutuo, en especial a través de la educación de las nuevas generaciones", expresó el papa Francisco, este domingo 11 de agosto, al concluir el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro. El Papa saludó "a los musulmanes del mundo entero, nuestros hermanos, que recientemente celebraron la conclusión del mes de Ramadán, dedicado en particular al ayuno, a la oración y a la limosna".
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"Que cristianos y musulmanes se comprometan en el respeto mutuo, en especial a través de la educación de las nuevas generaciones", expresó el papa Francisco, este domingo 11 de agosto, al concluir el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro. El Papa saludó "a los musulmanes del mundo entero, nuestros hermanos, que recientemente celebraron la conclusión del mes de Ramadán, dedicado en particular al ayuno, a la oración y a la limosna".

Por su parte los musulmanes que viven en Italia recibieron con "extraordinario gusto" el mensaje firmado personalmente el pasado 2 de agosto por el papa Francisco en ocasión del final del Ramadán islámico.

Según informó Radio Vaticana, una carta de la Unión de las Comunidades y Organizaciones Islámicas en Italia (UCOII) enviada al Pontífice resalta la "amabilidad" del papa Francisco. Una forma de actuar ?afirman-, que junto a la educación y el respeto deben "tomar parte de la praxis cotidiana de cada uno de nosotros en lo que pueda y conozca, a menudo una sonrisa vale más que mil palabras".

"Reforzados por el periodo de purificación recién concluido, queremos expresar a su Santidad nuestro sentimiento de gratitud por el mensaje que decidió escribirnos personalmente, unido al compromiso inquebrantable a la realización de una mayor y coherente unidad de intentos a favor de la creación, a la cual, los hijos de Adán y Eva fueron elegidos como custodios", añaden.

En su mensaje, el papa Francisco había escrito en su misiva "que estamos llamados a pensar, hablar y escribir del otro en un modo respetuoso, no sólo en su presencia, sino siempre y en todas partes, evitando críticas injustas o la difamación".+