Miércoles 6 de julio de 2022

El obispo de Avellaneda-Lanús visitó el Hospital Pedro Fiorito

  • 26 de noviembre, 2021
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
Mons. Margni presidió la misa por el Día de la Enfermería, en la que destacó la labor de "esenciales" del personal de la salud para cuidar, dar testimonio y fortalecer la dignidad humana.
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El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Julián Margni, visitó el Hospital Pedro Fiorito en el marco de los festejos por el Día de la Enfermería, oportunidad en que presidió la misa en honor de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de estos trabajadores esenciales.

“Si, esenciales -recalcó-. Esenciales detrás de los protagonismos. Con una profunda vocación de servicio, con un amor muy grande, con la convicción de inspirarnos, sostenernos y acompañarnos para que podamos salir adelante. Cuidando nuestra salud, pero también dando testimonio con su entrega, y fortaleciendo la dignidad de cada persona”.

El prelado se refirió al trabajo de enfermeras y enfermeros del Hospital Forito en particular, y de todo el personal de la salud de la diócesis, durante la celebración de la Eucaristía que tuvo lugar en la capilla Nuestra Señora de los Remedios ubicada en este histórico centro de salud.

Además, expresó su alegría por la primera visita al Hospital Fiorito como obispo diocesano y al cumplirse dos meses de su asunción, al tiempo que sostuvo: “Me une a esta casa un profundo afecto. Aquí nacimos mi hermana melliza y yo allá por el año 1971”. 

 

Al referirse a la situación vivida durante el período de pandemia llamó a “estar preparados para asumir que, aunque la vida muchas veces nos presenta situaciones oscuras como el dolor y la enfermedad, detrás de ellas hay un camino redentor”.

“Nunca seremos los mismos -agregó- después de transitar este camino, pero es importante continuar haciéndolo en comunidad apoyándonos en las convicciones profundas de nuestra fe”, agregó.

Por último, monseñor Margni enfatizó: “La Iglesia debe acercarse a la humanidad doliente porque en todo enfermo está la presencia viva de Jesucristo”.   

Luego de la celebración en la que estuvo acompañado por los capellanes de la institución, los presbíteros Adrián Marzilli y Pablo Balario, y por voluntarios de la Pastoral de la Salud de la diócesis, monseñor Margni recorrió las instalaciones del Hospital y bendijo las medallas que serían entregadas como reconocimiento a la labor de los trabajadores en su día.+