Viernes 1 de julio de 2022

El episcopado hondureño califica al aborto como "un crimen atroz"

  • 3 de junio, 2016
  • Tegucigalpa (Honduras)
La Conferencia Episcopal Hondureña (CEH) se pronunció, en las últimas horas, en contra del aborto y de la pretensión de algunos grupos activistas pro-aborto interesados en aprovechar la discusión de un nuevo Código Penal en el Congreso Nacional, para introducir en ese instrumento jurídico el concepto de despenalización de esa práctica que, a la fecha, es ilegal en Honduras. A través de un comunicado, los obispos hondureños califican al aborto como "un crimen atroz" y enfatizan que la Iglesia Católica reafirma su fe de sustentar la defensa de la vida y de la dignidad de la persona humana y que es falso que el papa Francisco haya nombrado una comisión para analizar los casos en que se podría abortar, comprometiendo con ello la postura firme del Santo Padre y de la Iglesia Católica, en favor de la vida, ante todo, la vida del no nacido.
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La Conferencia Episcopal Hondureña (CEH) se pronunció, en las últimas horas, en contra del aborto y de la pretensión de algunos grupos activistas pro-aborto interesados en aprovechar la discusión de un nuevo Código Penal en el Congreso Nacional, para introducir en ese instrumento jurídico el concepto de despenalización de esa práctica que, a la fecha, es ilegal en Honduras.

A través de un comunicado, los obispos hondureños califican al aborto como "un crimen atroz" y enfatizan que la Iglesia Católica reafirma su fe en sustentar la defensa de la vida y de la dignidad de la persona humana y que es falso que el papa Francisco haya nombrado una comisión para analizar los casos en que se podría abortar, comprometiendo con ello la postura firme del Santo Padre y de la Iglesia Católica, en favor de la vida, ante todo, la vida del no nacido.

Tales afirmaciones, por lo tanto, no sólo son falsas, sino perversas y malintencionadas, afirma el escrito.

Agrega el comunicado episcopal que en la actualidad, las estadísticas revelan que miles de bebés mueren cada día en el propio vientre materno. A través del aborto, los médicos cortan la vida de aquellos embriones que todavía no tienen nombre pero sí un corazón que late.

Los obispos sostienen que "la vida humana encierra un valor inconmensurable, desde su comienzo hasta su natural término, sin importar las condiciones o limitaciones concretas en que se encuentren las personas. Esta apreciación ha sido sostenida desde siempre y proclamada por los grandes de la antigüedad, desde Séneca hasta el mismo Aristóteles. La vida es realmente un misterio, un misterio espléndido, fenomenal, magnífico".

Ante todo, prosigue el comunicado, es preciso exponer con determinación que la discusión acerca de la vida y de la muerte, hablando específicamente del aborto o la manipulación genética con supuestos "fines terapéuticos", no es un problema o un tema de orden religioso.

Es cuestión de dignidad y de respeto hacia el bien más preciado, que es la vida humana, ya que está en juego el futuro de la familia humana y el futuro mismo de nuestro pueblo.

Así lo declaró el papa Francisco: "La vida humana debe ser defendida siempre, desde el vientre materno, reconociendo en ella un don de Dios y una garantía del futuro de la humanidad", añade el documento.

Entre otras razones, expone que el ser recién concebido posee un código genético diferente al de la madre y tiene, además, su propio flujo sanguíneo. Es un ser único, individual, irrepetible e insustituible, que está en un proceso de desarrollo progresivo y continuo.

Por esta razón, es inaceptable el argumento que suele repetirse irreflexiva e irresponsablemente, es mi cuerpo y yo decido sobre él.

Ésta es una verdad parcial y confusa, ya que el ser que está en el vientre de la madre ya no es "su cuerpo", sino "otro cuerpo", "otro ser". La ciencia nos muestra un nuevo ser dentro de la matriz de la madre, unido a ella, pero un ser diferente, dicen los obispos.

Los prelados hondureños señalan que el papa Francisco advierte del peligro de la "cultura del descarte", que relativiza el valor de la vida humana, e invita a los padres de familia a transmitir a sus hijos la conciencia de que la vida siempre debe ser defendida, desde el vientre materno.

"A través del presente comunicado, escriben los obispos, queremos exhortar al pueblo hondureño, a los señores diputados y diputadas del Congreso Nacional, a los señores magistrados y demás autoridades, así como a los sacerdotes, religiosos, religiosas, a los fieles laicos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que juntos cuidemos y defendamos la vida de los más débiles e indefensos; ante todo, la vida del niño en el vientre de la madre, concluye el pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de Honduras.+