Miércoles 5 de octubre de 2022

El Card. Parolin aboga por un futuro de paz y fraternidad en Tierra Santa

  • 16 de septiembre, 2022
  • Buenos Aires (AICA)
El secretario de Estado vaticano habló con Criterio sobre la situación en los Santos Lugares y también sobre la guerra en Ucrania, la relación Vaticano-China y los múltiples escenarios de conflicto.
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El secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, habló con Criterio sobre la guerra en Ucrania, los escenarios de conflicto de distina índole en México, Venezuela, Tierra Santa y China; la diplomacia pontificia y las migraciones internacionales en el siglo XXI.

A los 31 años Pietro Parolin ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede y se desempeñó en la nunciatura de Nigeria y de México. A partir de 2002 se ocupó de las relaciones entre la Santa Sede y los países asiáticos, sobre todo de Vietnam y China. En 2009 Benedicto XVI lo nombró nuncio apostólico en Venezuela. Ya consagrado obispo, en 2013 fue designado Secretario de Estado de la Santa Sede por el papa Francisco, cargo que ocupa actualmente. 

"El Papa ha hablado varias veces desde el inicio de su pontificado de una 'tercera guerra mundial en pedazos'. A medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta de lo proféticas que fueron sus palabras y de lo realistas que son, en el sentido de que, desgraciadamente, describen una situación que se está cumpliendo", expresó en diálogo con Vicente Espeche Gil.

El purpurado vaticano evaluó la guerra en Ucrania como "una herida sangrante en el corazón de Europa, una guerra librada entre cristianos que comparten la misma fe y, en su mayoría, la misma liturgia" y aseguró que "hay muchos otros conflictos en el mundo que están fuera del radar de los medios de comunicación".

"La Santa Sede observa con dolor y preocupación la expansión de la violencia, la falta de diálogo y de negociación, los organismos internacionales que parecen incapaces de favorecer soluciones negociadas y una convivencia que no se base en la ley del más fuerte", agregó.

Consultado sobre cuáles son las perspectivas de una vinculación formal de China con la Santa Sede, el cardenal Parolin respondió puntualizando el alcance del Acuerdo Provisional que la Santa Sede firmó con la República Popular China, fruto de un diálogo iniciado por voluntad de Juan Pablo II y continuado durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco.

"Esperamos fervientemente que esto ayude a la vida de las comunidades católicas en China, a su testimonio del Evangelio, a su compromiso por el bien común de todo el pueblo chino. En este sentido y en una perspectiva más amplia, esto también es un signo de esperanza", subrayó.

Tras asegurar que Francisco no cesa de advertir sobre la "colonización ideológica" a nivel global, recordó que la libertad de religión es un derecho humano. También se refirió al papel de la Iglesia en México ante las salvajes matanzas de organizaciones criminales, y cómo se "acompaña con preocupación" la situación que atraviesa Venezuela desde hace algunos años y que fue agravada por la pandemia.

En relación con la situación conflictiva de los lugares sagrados en Jerusalén y, en general, respecto de Tierra Santa, el cardenal Parolin afirmó: "La ciudad de Jerusalén ha estado siempre en el corazón de la Santa Sede y su particular vocación debería ser reconocida por todos. Es la Ciudad Santa no sólo para algunos, sino para judíos, cristianos y musulmanes. Esta dimensión multirreligiosa de Jerusalén y, por lo tanto, multicultural, debe ser fomentada y defendida. En este sentido, desde hace muchos años se busca promover un estatus jurídico internacional, en el cual sea reconocida y protegida la libertad de religión y de conciencia y además la igualdad ante la ley para los fieles y las instituciones de las tres religiones monoteístas en la ciudad".

"Con respecto a los Lugares Santos, nunca se debería impedir la libertad de acceso y de culto y el statu quo debe ser protegido en los Lugares Santos donde ya existe. La falta de una negociación directa entre Israel y Palestina alejan las perspectivas de paz. En este contexto, la Ciudad de Jerusalén sufre particularmente de esta falta de diálogo entre las partes. Esperamos, por consiguiente, que en la Ciudad Santa todos los fieles eleven su oración a Dios, por un futuro de paz y fraternidad en la tierra", concluyó.

El texto completo de la entrevista en la revista digital Criterio.+