Domingo 2 de octubre de 2022

Card. Maradiaga califica de "guerra callada" la persecución de la iglesia en Nicaragua

  • 15 de agosto, 2022
  • Tegucigalpa (Honduras) (AICA)
"Esa guerra callada que están haciendo para perseguir a Jesús en su iglesia en la hermana nación de Nicaragua, ese no es el fuego que Jesús ha venido a traer", señaló el cardenal hondureño.
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El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, calificó como una “guerra callada”, la persecución que existe contra Jesús en su Iglesia en la hermana nación de Nicaragua.

Según reportan medios locales, el purpurado hondureño afirmó durante la misa dominical del 14 de agosto que “esa guerra callada que están haciendo para perseguir a Jesús en su Iglesia en la hermana nación de Nicaragua, ese no es el fuego que Jesús ha venido a traer”. 

El arzobispo de Tegucigalpa se manifestó, luego que la situación contra la Iglesia Católica se agudizó en Nicaragua no solo con el cierre de medios de comunicación católicos, sino también con la retención en el Palacio Episcopal del obispo Rolando Álvarez, a quien la Policía Nacional acusa de intentar “organizar grupos violentos” y lo mantiene sitiado desde hace más de 10 días.

Éste se encuentra confinado junto a cinco sacerdotes, tres seminaristas, y dos laicos, en el Palacio Episcopal provincial desde el jueves de la semana pasada, que está sitiado por fuerzas especiales policiales.

“Esa guerra callada que están haciendo para perseguir a Jesús en su iglesia en la hermana nación de Nicaragua, ese no es el fuego que Jesús ha venido a traer”, señaló Rodríguez Maradiaga.

En ese orden, el cardenal hondureño consideró que lo que está sucediendo en el vecino país no es el fuego que Jesús vino a traer a la tierra.

Tampoco lo es la guerra “triste” que sufren los hermanos de Ucrania y de Rusia, acotó el también coordinador del Consejo de Cardenales del Vaticano.

“Jesús no quiere el fuego de la guerra ni de las armas. Esa guerra tan triste que están sufriendo los hermanos de Ucrania y de Rusia”, se refirió también el cardenal hondureño en la homilía de este domingo.

Replicó que, “tampoco el fuego de aquellos que destruyen la naturaleza y que llenan de incendios los países. Es otra cosa, es abrirnos al amor, al testimonio y a la coherencia”.

“Debemos preguntarnos que, si el espíritu de la convivencia y del amor enciende en nosotros una vida cristiana que se vuelque en hacer el bien como decía en apóstol Pablo en la epístola de los Gálatas: No nos cansemos hacer el bien. Ese es el fuego que Jesús viene a traer para que nuestra fe de fruto abundante”, pregonó el jerarca católico.

En su homilía el purpurado dijo que el fuego de Jesús es por el reino y del Espíritu Santo que es amor y vida, o como si dijera he venido a encender las conciencias apagadas, a despejar las mentes embotadas, a levantar los ánimos decaídos e infundir energía a los abatidos. Un fuego que alumbra la oscuridad y brilla en las tinieblas de muchas vidas apagadas y dormidas.+