Miércoles 5 de octubre de 2022

El Card. Filoni regresó de Irak y se reunió con el Santo Padre

  • 21 de agosto, 2014
  • Ciudad del Vaticano
En la mañana de este jueves, 21 de agosto, el papa Francisco recibió en audiencia al cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos y enviado personal a Irak. "Estoy contento de haber podido hacer esta misión humanitaria, porque para mí fue un regreso a esta tierra que conozco y que amo desde hace mucho tiempo, y darles una palabra de esperanza, de confianza, de ánimo", expresó el cardenal que fue nuncio apostólico en Irak y el único diplomático que se quedó en Bagdad durante la Guerra del Golfo, cuando todas las embajadas habían evacuado a sus funcionarios.
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En la mañana de este jueves, 21 de agosto, el papa Francisco recibió en audiencia al cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos y enviado personal a Irak. El cardenal viajó el pasado 12 de agosto y regresó ayer de su misión en territorio iraquí, donde llevó la solidaridad concreta del Papa a los desplazados, expulsados de sus casas a causa de la violencia yihadista. Antes de partir el cardenal Filoni se entrevistó en Bagdad con el Presidente iraquí, Faud Masum, para entregarle una carta del papa Francisco.

En una entrevista realizada por Radio Vaticana, el purpurado reconoció que apenas llegó del viaje el Santo Padre quiso recibirlo. "Esto muestra su sensibilidad, para conocer directamente de mí lo que vi y sentí después de visitar a nuestros cristianos, y a los yazidíes, durante la semana que estuve en Irak", expresó.

El prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos precisó que el Papa lo escuchó muy atentamente y "me dejó hablar ampliamente y obviamente llevó al corazón todas las situaciones de las que le hablé: las expectativas de nuestros cristianos, las preocupaciones y las líneas adoptadas por la Iglesia local. El Santo Padre estuvo muy atento y partícipe de lo que le dije", señaló el purpurado.

Respecto a la situación que están viviendo estas minorías, el cardenal Filoni cree que ya todos son conscientes de la urgencia inmediata de ubicar a estas familias desplazadas, ya que todos pudieron ver la difícil situación en la que estas personas están viviendo.

Asimismo, explicó que allí todos se preguntan cuánto durará esta situación y qué les espera. "Y sobre esto obviamente tenemos las esperanzas, pero después debemos ver en la realidad. Cierto, nuestros cristianos, muchos de los cuales desean volver, quieren que al volver, los pueblos tengan un cinturón de seguridad, y piden que sea posiblemente internacional, que garantice la vuelta a su vida normal", indicó el purpurado.

Para hacer un balance de su misión en Irak, el prefecto explicó en la entrevista que fue ante todo y sobre todo humanitaria. "Estoy contento de haber podido hacer esta misión humanitaria, porque para mí fue un regreso a esta tierra que conozco y que amo desde hace mucho tiempo, volver a ver una vez más a tantas personas que están comprometidas en actividades de ayuda, y después de dar también una palabra de esperanza, de confianza, de ánimo", expresó el cardenal que fue nuncio apostólico en Irak y el único diplomático que se quedó en Bagdad durante la Guerra del Golfo, cuando todas las embajadas habían evacuado a sus funcionarios.

Y añadió que los iraquíes desplazados "necesitaban que se los escuchara. Por tanto, escucharles es muy útil para conocer sus aspiraciones, pero fue útil también porque para ellos ha sido como un desahogo: ´¿quién escucha nuestras preocupaciones?´ ´¿quién las oye?´"

Por otro lado, el cardenal especificó que también fue un viaje intenso a nivel espiritual, "porque estar junto al sufrimiento de tantos hermanos y hermanas ayuda a no ver estos problemas de lejos como cosas que no nos afectan, y por tanto a ser partícipes".

Aunque se está hablando de 120 ó 130 mil desplazados, el cardenal manifestó que vio rostros, no números. "Sus rostros eran los de gente que mira al vacío, dispersos en un futuro que no tiene forma de ser comprensible".

A propósito, invitó a pensar que una mujer en Medio Oriente siempre ha necesitado de la presencia de un hombre -sea un padre, un hermanos, o un esposo- que sea casi la garantía de su vida según su cultura. Ahora, quien no tiene ya una persona -un hombre- que pueda cuidarla, ¿qué futuro tendrá?, se preguntó. "No es como en Occidente, donde una mujer puede también construirse una vida con sus propias capacidades y con la propia fuerza. Por tanto, esto da mucha, mucha pena; la mirada de estas mujeres sentadas, desplomadas, privadas de expresión, era muy impresionante", concluyó el purpurado.+