Domingo 28 de noviembre de 2021

Dos nuevos diáconos para la diócesis de Laferrere

  • 16 de diciembre, 2015
  • Gregorio de Laferrere (Buenos Aires)
El lunes 7 de diciembre, el obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Gabriel Bernardo Barba, ordenó diáconos, en carácter de permanentes, a Ricardo Daniel Salaberry y Adrián Alfredo Galván. La celebración eucarística de ordenación diaconal tuvo lugar en la catedral de Cristo Rey.
Doná a AICA.org
Ricardo Daniel Salaberry y Adrián Alfredo Galván son los nuevos diáconos permanentes de la diócesis de Gregorio de Laferrere. Monseñor Gabriel Barba, que presidió la celebración eucarística en la catedral Cristo Rey el lunes 7 de diciembre, los exhortó a ser humildes y hacer lo que viene de Dios.

En la homilía, el obispo recordó a los dos diáconos que "Jesús nos dice que el que quiera ser grande, que se haga servidor de todos. Así que ustedes, Ricardo y Adrián tienen una nueva misión en su vida a partir de este evangelio; si quieren ser diáconos tienen que ser servidores para todo el pueblo de Dios".

Asimismo, agregó que "el diaconado es un ministerio que se recibe a través del orden sagrado que los convierte a ustedes en medios de ayuda para la iglesia diocesana. A partir de ahora ustedes no son más laicos sino que son clérigos. Por eso, este ministerio del diaconado se vive también en una realidad que para ustedes va a tener una doble sacramentalidad. Esta noche se van a convertir en diáconos permanentes, y diáconos casados".

Monseñor Barba les dijo a los nuevos diáconos que sean humildes y que hagan lo que tienen que hacer, lo que viene de Dios. Añadió que "el ministerio del diaconado es un carisma, un don de Dios, que no es para ustedes mismos sino para el servicio, y es para la construcción eclesial, al servicio de la iglesia, y lo van a desarrollar en una iglesia particular".

Esta ordenación -concluyó el obispo- se celebra junto con dos vísperas: la de la fiesta de la Virgen María, que fue la primera que llevó a Jesús en su vientre y en su corazón; y la del Año de la Misericordia, un tiempo de camino misericordioso desde la presencia de Dios y de María.+

Texto completo de la homilía