Viernes 12 de agosto de 2022

"Cristo vivo nos comparte su vida sin cesar, y por eso cada momento es una Pascua"

  • 18 de abril, 2022
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
Lo recordó el arzobispo de La Plata, monseñor Víctor Manuel Fernández, al presidir la solemne vigilia pascual en la catedral platense.
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El arzobispo de La Plata, monseñor Víctor Manuel Fernández, presidió el sábado 16 de abril la solemne vigilia pascual en la catedral platense, en la que participó un gran número de personas que contemplaron la llama irradiante del Cirio Pascual, signo de Jesús resucitado y su luz.

En la homilía, monseñor Fernández destacó que la Pascua es la celebración de Cristo vivo, y recordó que “Dios es el Viviente, la Vida sin límites”. 

“En ti está la fuente de la vida” y“todo es tuyo, Señor, que amas la vida”, citó, y completó: “A cada uno de nosotros, por el amor que nos tiene, quiere comunicarnos vida: ‘Él colma tu vida de bienes y tu juventud se renueva como el águila’. ‘Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, despliegan alas como las águilas, corren y no se agotan, avanzan y no se fatigan’”.

Por eso, el arzobispo platense invitó a arrojarse “en ese océano de vida infinita que es el Señor, a contemplar su vida desbordante y dejar brotar nuevas alabanzas. Esa infinita vida divina es la que ha resucitado a Cristo y lo llenó de luz y de hermosura. Nuestro amigo ha resucitado, tu Amado ha resucitado. Lo vimos colgado en la Cruz, despreciado, débil y abandonado. Pero el Padre lo tomó con su amor inquebrantable y nos devolvió a nuestro Señor vivo, hermoso, deslumbrante, triunfador, fuente de vida para todos”.

Luego indicó que esta realidad es una invitación a la serena alegría de la Pascua. “Esa alegría serena pero real es posible a pesar de todo porque él está vivo a tu lado cada día, caminando por la calle codo a codo contigo, trabajando contigo, y en cada latido de tu corazón está latiendo su propio corazón resucitado”, sostuvo.

“No existe la soledad, el abandono, y ningún fracaso es la última palabra, porque el Resucitado está allí, vivo en cada lugar donde estés y en cualquier situación en que te encuentres”, subrayó. “Cristo vivo comparte contigo su vida sin cesar, y por eso cada momento es una Pascua. Aun cuando nos toque compartir su cruz, al mismo tiempo experimentamos la fuerza de su resurrección que nos levanta y nos vuelve a levantar una y otra vez”, añadió.

Finalmente, monseñor Fernández señaló: “Deja que la mirada de tu corazón penetre en ese abismo de luz y de belleza que es Cristo resucitado. Entra con confianza en su alegría desbordante”.

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