Lunes 29 de noviembre de 2021

ACDE distinguió a las empresas que trabajan para disminuir la deuda social

  • 25 de noviembre, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) presentó este miércoles a los ganadores de la XIII Edición del Premio ACDE Enrique Shaw "Hacia una empresa con rostro humano".
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Con un acto llevado a cabo en la fundación PROA, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), distinguió con el Premio ACDE Enrique Shaw “Hacia una empresa con rostro humano” a empresas que a través de un esfuerzo sostenido instrumentan prácticas, proyectos, programas y políticas que contribuyen a disminuir la deuda social. 

La ceremonia comenzó con las palabras de bienvenida a cargo de Ana Pico, directora ejecutiva de ACDE, quien destacó el rol de los empresarios que “aportan valor social por su compromiso con proyectos que llegan más allá de las paredes de sus empresas”.

Gonzalo Tanoira, presidente de ACDE, agradeció a los presentes, especialmente a los directivos, evaluadores, y al jurado, destacando que se trata de “un equipo muy profesional”. 

Además, rescató el trabajo que hace cada empresa que trae un proyecto. “Como miembro del jurado me emocioné porque vi que realmente las cosas que están haciendo las empresas en este sentido, están cambiando el mundo”.

Y refiriéndose al lema, señaló: “Un capitalismo cada vez más humano se materializa en estas cosas, en empresas que destinan recursos, talento y el corazón a los que más lo necesitan”.

Tanoira admitió que “fue muy difícil llegar a un ganador de cada categoría”, por lo que valoró lo que han hecho todas las empresas que presentaron sus proyectos. ”Me llena de optimismo saber que en la Argentina el sector privado está tomando mucho impulso a favor de los más necesitados”.

El primer premio para la categoría “PyME” fue otorgado a “FUO-Fundación Universitaria de Oficios” de Moconá Maderas, un centro de formación continua y colaborativa, de contenido presencial y virtual que ofrece servicios educativos al público en general, a pequeñas comunidades y a empresas.

El “Programa de Trabajo Pro Bono de Beccar Varela”, del Estudio Beccar Varela, recibió el segundo premio de la categoría. El programa consiste en prestar asesoramiento legal gratuito a entidades, grupos u organizaciones de bajos recursos. El estudio genera en su equipo de trabajo la conciencia del valor de su servicio y es a su vez impulsor del programa Pro Bono del Colegio de Abogados de la Ciudad, capacita a la comunidad de organizaciones sociales en temas que les competen, e impulsan leyes y normativas acordes a la actividad de emprendimientos y emprendedores de pequeña envergadura.

En esta edición, el jurado propuso otorgar un premio extraordinario y excepcional a la iniciativa “Seamos Uno”, por considerarlo un modelo ejemplar de solidaridad, esfuerzo desinteresado y trabajo en equipo, llevado a cabo en forma conjunta por un gran número de empresas, en un momento muy crítico para la sociedad y para los sectores más vulnerables. Debido a que Seamos Uno incluyó a decenas de empresas protagonistas, el premio se entregó a Gastón Remy, coordinador general del proyecto, y a otros actores principales del mismo.

“Es posible hacer estas cosas cuando tiramos para el mismo lado. Argentina puede y se merece tener esos propósitos transformadores. Tiene que ser más inclusiva y desde el sector empresarial construir los liderazgos que transiten ese camino” comentó Gastón Remy.

Dentro de la categoría “Empresa Grande” el primer premio fue para el “Programa Pymes PAE 15° Aniversario en Pandemia” de Pan American Energy. Este proyecto tiene el objetivo de fortalecer y potenciar al empresariado local pyme, sean o no parte de la cadena de valor de PAE, proveyendo capacitación, asistencia técnica, financiera y comercial, para profesionalizar la gestión de empresas y emprendedores, brindando herramientas para desarrollar sus productos y servicios y certificando sus procesos. Con quince años de vida, el programa ha sido la clave para el armado de redes de cooperación empresarial, pública y privada, con capacidad de sostenimiento y ampliación.

Agustina Zenarruza, Gerente de Sustentabilidad de Pan American Energy explicó: “Nos pusimos como objetivos acompañar a las escuelas y las pymes durante la pandemia. Sin pymes no hay empleo, por eso pusimos el foco en acompañarlas para transitar la emergencia a partir de ayudarlos a liderar su transformación digital y acceder a fuentes de crédito y ayudas gubernamentales”.

El programa “Estrategia de Inversión en Salud: Respuesta Covid-19” del Banco Galicia obtuvo el segundo premio categoría “Empresa Grande”. Bajo las consignas "Cuidar a los que Cuidan" y "Equipar los Hospitales", la empresa trabajó junto al Ministerio de Salud de la Nación para identificar las necesidades prioritarias en las localidades más afectadas por el Covid-19, y también junto a los municipios, contribuir con equipamiento e insumos básicos de protección para el personal de salud. La inversión realizada en infraestructura fue complementada con formación online, orientada a preparar a los profesionales que no trabajan habitualmente en cuidados intensivos para que puedan responder al aumento de la demanda de pacientes críticos con Covid-19.

Finalmente, recibió una mención el “Programa de Acompañamiento a las Trayectorias Educativas” de Pampa Energía, que, junto con la Fundación Pampa Energía, desarrolló programas destinados a niños y jóvenes desde la primaria hasta la salida al mercado laboral. A través de su Programa de Acompañamiento a las Trayectorias Educativas, asistió a estudiantes de nivel secundario, terciario y universitario, mediante el otorgamiento de becas económicas que son complementadas con otras acciones. El plan se desarrolla anualmente entre marzo y diciembre, y contempla instancias de renovaciones de becas y selección de nuevos ingresantes al programa.

En esta edición, 44 empresas presentaron un total de 55 proyectos, de los cuales 39 provinieron de empresas grandes y 16 de PyMEs. Las iniciativas fueron evaluadas por un jurado constituido por Alicia Caballero, decana de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCA; José Del Río, secretario general de redacción del diario La Nación; padre Daniel Díaz, asesor doctrinal de ACDE; Mariana Lomé, directora del Posgrado en Dirección y Gestión de Organizaciones Sociales UdeSA-Cedes; Carlos March, director de Comunicación Estratégica de Avina; Santiago Mignone, director general de Price Waterhouse & Co; Silvia Naishtat, editora de Economía del Diario Clarín; Daniel Pomerantz, director ejecutivo de AMIA  y Gonzalo Tanoira, presidente de ACDE.

“El objetivo del Premio Enrique Shaw es estimular a las empresas a que realicen una autoevaluación respecto a cuáles son sus valores y, especialmente, cómo éstos se plasman en prácticas concretas en beneficio de su propia gente y de la comunidad en la que actúan", señaló Ana Pico. 

Gonzalo Tanoria agradeció a quienes llevaron adelante cada uno de los proyectos: “En nombre de ACDE solo puedo agradecer lo que hacen, porque sean creyentes o no, hacen realidad ese mensaje de Cristo que nos recuerda siempre Francisco: invertir nuestros talentos en bien común, que, al fin y al cabo, es la recompensa máxima a la que podemos aspirar: la inclusión y el bienestar de los postergados de nuestra sociedad”.

Carlos Fernández Funes, coordinador del premio, dirigió unas palabras finales a los presentes: “ACDE, a través del premio, fomenta estilos de gestión empresarial basados en valores. En las evidencias que hemos visto hoy y las demás que hemos podido conocer, es conmovedora la acción del empresariado argentino”.+