Jueves 3 de diciembre de 2020

A partir del 2 de noviembre reabren las iglesias en Perú

  • 28 de octubre, 2020
  • Lima (Perú) (AICA)
Tras 7 meses de clausura, los obispos recuerdan a las autoridades que "la misa no puede catalogarse como un simple encuentro social".

Los obispos del Perú informaron a la comunidad nacional sobre la “apertura gradual de las iglesias para volver paulativamente a la normalidad de la vida litúrgica y sacramental” en noviembre. 

Tras 7 meses de clausura, los obispos recuerdan a las autoridades que “deben entender que la Eucaristía, incluso el domingo, no puede catalogarse como un simple encuentro, ni compararse con otras actividades sociales, comerciales o recreativas”.

“En realidad, todos los sacramentos, como otros actos de liturgia y piedad, son parte del culto y la libertad religiosa, un derecho humano fundamental protegido por el artículo 2 de la constitución política de nuestra nación”, expresaron.

“Por lo tanto, no sería razonable imponer restricciones al mismo o exigir requisitos aún mayores que otras actividades mencionadas anteriormente”, subraya el texto de la Conferencia Episcopal.

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La declaración de los obispos sigue el decreto del gobierno que autoriza la reapertura de las iglesias a partir del 2 de noviembre, pero estas solo podrán acoger a un tercio de los fieles y con estrictos protocolos de seguridad. 

El texto de los obispos dice: “Por todo lo anterior, se considera que cada obispo tiene la facultad, en su propia Iglesia particular, de determinar el inicio de la celebración a partir del próximo 2 de noviembre todos los días y el domingo de la Santa Misa y otros Sacramentos, asegurando, junto con el respeto a las normas litúrgicas, la fiel observancia del 'Protocolo para las actividades religiosas de la Iglesia Católica en tiempos de pandemia' aprobado por la Conferencia Episcopal Peruana”.

Finalmente, la Conferencia Episcopal subraya que “si hay alguna institución que se preocupa siempre y en todo momento por el bien integral de la persona humana, es la Iglesia Católica. Así fue testigo de toda esta pandemia con su eficaz acción y cuidado espiritual de los contagiados y sus familias, multiplicando las obras de caridad, la asistencia social, la distribución de oxígeno medicinal especialmente a los más débiles”.+