El presidente del Episcopado recordó que se realiza este fin de semana en todo el país e invitó a sostener con el aporte de cada uno los esfuerzos evangelizadores y de promoción humana de la Iglesia.
En su mensaje, el purpurado agradece a Dios por el don de la vida, las amistades y la vocación sacerdotal, y pide perdón a quienes pudiera haber ofendido a lo largo de su ministerio.
Fue en la basílica de Luján y participaron más de 180 referentes. Se profundizó en temas como la belleza de la diversidad en los carismas, la comunión en la pluralidad, la esperanza y la sinodalidad.
En la misa de apertura del jubileo particular, invitó a mantener vivo el ardor misionero, con creatividad y sencillez, y a seguir anunciando a Cristo como buena noticia para los desalentados.