El obispo de Río Cuarto celebró la Eucaristía por el cuarto domingo de Cuaresma y recordó que la Iglesia es un lugar donde se recibe a todos y se ayuda a las personas a encontrarse con Jesús.
"Ese corazón grande en el que vamos a descansar en el final de nuestra vida, pero en el que nos queda mucho para seguir aprendiendo", aseguró el obispo emérito de San Isidro.
"Dios no se queda en palabras vacías, sino que realiza hechos concretos: entrega por amor a su propio Hijo único para la salvación del mundo", aseguró el arzobispo de La Plata.
El obispo de San Isidro invitó a ser cada día más conscientes de su importancia, al recordar que mediante ese sacramento "recibimos la luz de Jesús".