Al inaugurar el Año Judicial del tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, el Papa afirmó que la tarea jurídica es también una misión espiritual orientada a fortalecer la comunión eclesial.
En audiencia a los prelados auditores, el Papa subrayó que la justicia eclesial debe servir a la salvación de las almas, evitando tanto el relativismo pastoral como la rigidez sin misericordia.
El Papa inauguró el Año Judicial del Tribunal del Estado pidiéndoles a los jueces vaticanos "indignación ante las realidades inaceptables y valentía para intentar cambiarlas".
El arzobispo de Mendoza inauguró el Año Judicial en la catedral local, pidiéndoles a los miembros del Tribunal Interdiocesano que procuren acompañar pastoralmente a las personas que se acercan.