En Ginebra, con motivo de la Conferencia de Desarme, el representante del Vaticano reiteró la postura acerca de la "inmoralidad" de la proliferación nuclear.
Los conflictos destruyen escuelas, universidades y proyectos educativos e impiden a los estudiantes aprender e investigar, advirtió el Papa frente a expertos bibliotecarios internacionales.
El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Gabriele Caccia, instó a los Estados miembros a priorizar la cooperación internacional en las actividades del espacio ultraterrestre.
Se trata de "una de las amenazas más acuciantes a la seguridad a nivel nacional, regional y global", advierte la representación del Vaticano ante el organismo internacional.