El obispo de San Nicolás cuestionó la iniciativa del Ejecutivo de penalizar a menores desde los 14 años y señaló que la verdadera solución requiere invertir en educación, vivienda, salud y empleo.
"Tenemos que aportar amor, paz, alegría y ganas de vivir a tantos que creen que sus vidas ya no tienen sentido", animó el arzobispo de Buenos Aires en su homilía dominical.
Advirtió que el debate centrado solo en la edad penal expresa "un discurso de desesperanza", llamó a revisar las causas sociales que llevan al delito juvenil y reclamó una mirada más humana.
El arzobispo de Mendoza invitó a los cristianos a asumir un compromiso activo en la sociedad y a dar testimonio de la fe sin ocultar ni desvirtuar la misión confiada por Cristo.