Al presidir la solemnidad de Cristo Rey, el arzobispo de Buenos Aires llamó a contemplar la cruz, rechazar las burlas a la fe y reconocer a Jesús en los más pobres, renovando la misericordia y la fe.
María Fausta Ramírez emitió sus votos perpetuos como laica consagrada, en una celebración en la que se destacó su misión en el mundo y la gracia que sostiene su entrega definitiva.
La Eucaristía fue presidida por el arzobispo, Mons. Jorge Scheinig, en la basílica Nuestra Señora de las Mercedes.
Todas pertenecían a la comunidad parroquial de Santiago Apóstol. Presidió el cardenal Bokalic, quien les recordó: "Debemos integrar, nunca señalar". Piden que el templo sea declarado santuario.