Delegados de distintas regiones de la Argentina y de otros países se reunieron en San Justo. La actividad culminó con una consagración en el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús.
Al presidir la solemnidad de Cristo Rey, el arzobispo de Buenos Aires llamó a contemplar la cruz, rechazar las burlas a la fe y reconocer a Jesús en los más pobres, renovando la misericordia y la fe.
María Fausta Ramírez emitió sus votos perpetuos como laica consagrada, en una celebración en la que se destacó su misión en el mundo y la gracia que sostiene su entrega definitiva.
La Eucaristía fue presidida por el arzobispo, Mons. Jorge Scheinig, en la basílica Nuestra Señora de las Mercedes.