El purpurado explicó que tomó la decisión para dedicarse a la oración y a la reflexión, tras años de ministerio marcados por grandes dificultades y desafíos para la Iglesia en Iraq.
El documento recoge aportes, testimonios y reflexiones surgidas del proceso sinodal, con atención a los desafíos culturales y a las experiencias de mujeres en responsabilidades eclesiales.