Lunes 8 de agosto de 2022

Peregrinación Fratelli Tutti une los santuarios de Luján y San Cayetano

  • 4 de agosto, 2022
  • Luján (Buenos Aires) (AICA)
Movimientos sociales expresan su fe caminando desde la Casa de la Madre hasta el santuario del patrono del pan y del trabajo. Llevan imágenes religiosas y los mueve la consiga "Hermanos todos".
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Los Misioneros de Francisco, dirigentes sociales, sindicales y políticos participan esta semana de la peregrinación a pie que une los santuarios de piedad popular dedicados a la Virgen de Luján y a San Cayetano, con el lema “Hermanos todos” e inspirados en el mensaje del papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti.

En vísperas de la fiesta en honor del patrono del pan y del trabajo, salieron desde la basílica mariana tras la bendición del arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, quien les recordó: "Somos pueblo. No masa". 

“Nacho, el más joven de los peregrinos calza unas zapatillas que no le van. El Chavo, el más veterano, recibió un par de regalo a último momento, las está ablandando porque van muy apretadas. La Flaca, la única mujer peregrina, lo aclaró de entrada: ‘si tuviéramos todo nos iríamos de vacaciones. Esto es una peregrinación’ y con esa claridad unida a la contundencia le respondió a quienes le señalan si esto es política. ‘Soy una mujer que camina con fe, y todos lo hacemos por los más pobres, para unir a los pueblos, porque somos todos hermanos de Jesús e hijos de la Virgen’”, escribe Lucas Schaerer en Télam.

“Este pueblo que camina, y no es masa de gente, se une en una misma identidad, que es la fe, donde en los hombros cargan las imágenes de la Virgen de Luján, del Negro Manuel, el fiel cuidador y primer devoto, como de la Virgen de Aparecida, de Brasil, donde finaliza la peregrinación tras dejar Plaza de Mayo”, agrega.

En su crónica, Schaerer destaca que “en el andar se conocen más. Son muy diversos” y cita entre otros a “un peregrino, como Alejandro y su hermano gemelo, Norberto, que viven entre la calle y paradores, hasta trabajadores sindicalizados de la Comisión Afro en el Congreso, el sacerdote de Ruanda instalado en Villa Celina, Juan Bosco, o laicos creyentes de a pie, militantes de los movimientos sociales hasta sus dirigentes, como el secretario de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Esteban ‘Gringo’ Castro, apoyado en su báculo, pasando por un matrimonio de evangélicos, la única pareja que camina de la mano o abrazados, Pablo García (ministro de Sin Fronteras) y Blancanieves Herrera, que visten el mameluco de la cooperativa de trabajo Felipe Vallese que se dedica al mantenimiento de los Centros de Salud en Luján”.

“Todos ellos caminan a distintos ritmos. Más rápido los peregrinos de Misioneros de Francisco que cargan las imágenes de las vírgenes, la negra y la gaucha, y el Negrito Manuel. A su lado varios reparten estampitas a los vecinos o automovilistas curiosos o creyentes. Nadie va con cara larga. Van celebrando, rezando, cantan un cumpleaños. Los Misioneros de Francisco de Mercedes, con Patricio Minetto al frente, hacen el apoyo logístico: comparten mandarinas y botellitas de agua tan necesarias”, detalla.

Schaerer afirma que “la peregrinación está en el corazón del pueblo. Es su cultura con la Virgen de Itatí, Del Valle, el Señor de los Milagros, Difunta Correa, San Nicolás, Brochero. En América Latina es muy famosa Guadalupe, en México, y Aparecida en Brasil. Aunque el sacerdote que celebró la misa en Luján, Sergio Gómez Tey, sostiene que ‘es un patrimonio de la humanidad. Vean a los musulmanes, hindúes o chinos’”. 

“El manto de la Virgen de Lujan lleva bordada, gracias a las monjas Carmelitas Descalzas, la bandera argentina y la de Brasil. Porque tras terminar en Plaza de Mayo, una comitiva de peregrinos seguirá 2.500 kilómetros: mil harán a pie, hasta San Pablo, a la basílica de Aparecida. Así quieren hacer concreto el fratelli tutti, hermanos todos, en un contexto donde los pueblos que se organizan y luchan por la justicia social están vapuleados por las diversas dirigencias y sus voceros en los medios masivos”, cuenta.

“El pueblo, y no masa, tiene en San Cayetano su pertenencia. Es la referencia de una memoria que es colectiva y perdura en el tiempo”, sostiene el periodista, y afirma que aquella consigna “Paz, pan y trabajo” que utilizó la CGT en su movilización del 30 de marzo de 1982, hoy se actualizó, gracias al papa Francisco, en las 3T: Techo, Tierra y Trabajo.

“La fe y la lucha están unidos, porque está unida la fe y la vida. Un pueblo que camina y lucha por su dignidad sabe que las 3T son ‘derechos sagrados’ como sostiene el vicario de Cristo, quien los alienta a luchar por estos derechos”, concluye.+