Jueves 29 de septiembre de 2022

Chile: Los obispos piden caminos de entendimiento en favor de una nueva constitución

  • 6 de septiembre, 2022
  • Santiago (Chile) (AICA)
El rechazo al texto del gobierno de Boric no implica mantener la Constitución actual, sino elaborar un documento que suscite el consenso, animan obispos chilenos.
Doná a AICA.org

“Se afirmó el rechazo a la nueva Constitución, pero también se afirmó la idea de que no podemos seguir con la Constitución actual y que Chile necesita avanzar en muchos frentes de cara al futuro. En esto todos están de acuerdo y esto es importante", aseguró el arzobispo de Concepción y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh), monseñor Fernando Chomali.

El arzobispo invitó a "apoyar el proceso que se avecina", respecto del cual "la Iglesia siempre hará su aporte, animando a los católicos y a las personas de buena voluntad a estar presentes en la política, porque es el arte del bien común.

Una minoría pretendía imponer su visión
Por su parte el obispo de Iquique, monseñor Isauro Covili también advirtió que el rechazo que el pueblo chileno ha dado a la nueva Constitución impulsada por el presidente Gabriel Boric no significa “quedarse con el actual texto constitucional”, sino que debe servir para elaborar un texto que “concite unidad y una visión de país compartido por una amplia mayoría”, subrayó.

En este sentido, el obispo confía en que Boric “tendrá la suficiente altura de miras para entender y atender los desafíos en esta materia”. En un comunicado donde monseñor Covili valoraba el rechazo de la población a la nueva Carta Magna, aseguró que el resultado negativo fue un acto democrático responsable, aunque precisa que la lectura no puede ser positiva, ya que en la elaboración de la nueva Constitución no se contó con sectores sociales importantes como la Iglesia.

“Sí pienso que hay lecciones que tenemos que aprender como país. Cuando en la elaboración de un texto que debiera concitar la unidad de nuestra nación, no se acoge ni se escucha a instituciones importantes de nuestra historia y vida en sus aportes, -me refiero con ello, a las Iglesias, entre ellas a los obispos de la Iglesia católica-, y donde una minoría pretendía imponer su visión y su querer, normalmente es un texto que, aun teniendo temáticas muy buenas, estaba destinado a no ser aceptado por la mayoría, especialmente por haber introducido el aborto libre y la eutanasia entre otros temas”, argumentó.

El obispo de Iquique invitó a toda la sociedad y colectivos sociales a colaborar “en bien de la unidad del país, respetándose en lo diverso que se es y a buscar con dedicación y verdad puentes de entendimiento, de diálogo, de fraternidad, de reconciliación, y no de confrontación. Que todos seamos capaces, movidos por el bien, la verdad, la justicia que nos habita y para el mundo cristiano, desde su fe en Jesucristo, junto con los valores mencionados, que desterremos los fundamentalismos, la polarización, la violencia, la intolerancia y la cerrazón ideológica vivida los últimos meses que ha hecho mal al alma de Chile para reencontrarnos como buenos vecinos que habitamos un hogar común”, reflexionó el prelado.

Para finalizar el comunicado monseñor Isauro Covili se mostró esperanzado para que “en el tiempo que tenemos en adelante, podamos reencontrarnos y transitar por caminos de análisis profundo de lo vivido, acompañados por espacios de silencio y de penitencia, trabajando juntos en la búsqueda de acuerdos, de apertura de pensamiento, y del valor y respeto de toda persona”.

Pensar un Chile con una mirada más amable
El arzobispo de Concepción pidió además profundizar en un sistema económico “que no genera equidad”; y “cuidar el medio ambiente, que sufre la cultura de la depredación que se ha desatado desde la revolución industrial y que ha traído muchos problemas, especialmente a los más pobres”. 

Nuevamente, es justo -dijo monseñor Chomali- “reservar a los pueblos indígenas de una vez por todas el trato que merecen en virtud de su dignidad, su cultura y el aporte que hacen al país, pero sin explotación política como se hizo en la Convención, uno de los aspectos que la mayoría de la ciudadanía ha condenado”. 

Es hora de “mirar más de cerca a aquellos que han sido rechazados por la sociedad, como dice con insistencia el Papa Francisco. A esto debe apuntar la nueva Constitución, que tomará cuerpo a partir de ahora”. 

La invitación del arzobispo es “pensar Chile con una mirada más amable, más atenta a los cambios culturales”. En esto es importante el aporte de los católicos, ya que “la fe de millones de chilenos es pozo de sabiduría, de prudencia, de ciencia y de fuerza. Todo esto puede ayudar a que la Constitución que se redacte permita a todos los chilenos tener un trabajo, poder formar una familia, tener una vejez digna y ver a sus hijos desarrollar con el tiempo habilidades, dones, y talentos que Dios les ha dado”.+