Jueves 29 de septiembre de 2022

La visita del Papa "será una gran bendición" para los católicos kazajos

  • 6 de septiembre, 2022
  • Roma (Italia) (AICA)
Para el arzobispo de Nursultán la visita del Santo Padre, contribuirá fuertemente a la ansiada paz y será una bendición "para un país donde los católicos son un pequeño rebaño".
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En una semana, del 13 al 15 de septiembre, el papa Francisco viajará a Kazajstán con motivo del VII Congreso de líderes mundiales y religiones tradicionales, un acontecimiento que se celebra en este país, cada tres años, promovido por el presidente de la Nación, Kassym-Jomart K. Tokayev. 

La visita apostólica “en nombre de la paz y la unidad”, como dice el lema, se centrará en la moderna y futurista capital Nursultán, en el norte del país, donde se reunirá con las autoridades y la sociedad civil, rezará y hablará con representantes de diferentes religiones, se reunirá con los miembros de la Iglesia local, y celebrará una misa el día de la Fiesta de la Exaltación de la Cruz. 

“Una visita del papa Francisco es siempre un acontecimiento histórico, más aún en un país donde los católicos son un pequeño rebaño. Estoy convencido de que es una gran bendición para nosotros los católicos y para todo Kazajstán. Considerando la dramática situación internacional, la actual visita trae consigo la esperanza de paz y reconciliación a escala mundial”, comentó a Vatican News el arzobispo de Santa Maria Santissima en Astana - Nursultán, monseñor Tomasz Bernard Peta.

“Estamos muy agradecidos -agregó- de que el Santo Padre bendiga el nuevo icono del tríptico de la "Madre de la Gran Estepa" en la catedral de Nur-Sultan. Este icono está destinado a nuestro Santuario Nacional de la Reina de la Paz en Ozyornoye. Nos recordará la visita papal”.

Una pequeña iglesia en la estepa
Los orígenes de la Iglesia en Kazajistán se remontan a mediados del siglo XIII con el envío por parte de Francia de algunos misioneros que desde allí llegaron a Mongolia. Fueron los franciscanos quienes estuvieron a cargo de la misión en toda la zona de Asia Central. En el siglo siguiente comenzaron las primeras persecuciones y no hubo más noticias hasta mediados del siglo XIX. Los católicos regresaron en parte como soldados del ejército ruso, en parte como exiliados, deportados, prisioneros de guerra o colonos voluntarios y refugiados.

El fin de la Unión Soviética, de la que formaba parte esta zona, y el nacimiento del Kazajistán independiente en 1991, marcaron un punto de inflexión en la pequeña Iglesia católica local: en 1992 se establecieron las relaciones diplomáticas de la antigua República Soviética con la Santa Sede y en 1998 un acuerdo entre las dos partes que garantiza a la Iglesia Católica la libertad de realizar sus actividades sociales, educativas, sociosanitarias, tener acceso a los medios de comunicación social y asegurar la asistencia espiritual a sus fieles en salud y en prisiones. Precisamente la invitación a la armonía entre religiones y culturas estuvo en el centro de la visita de Juan Pablo II al país en 2001, un tema que, en esencia, Francisco va a relanzar también a la luz de la encíclica Fratelli tutti.

Los católicos en Kazajstán son el 0,01% de la población, alrededor de una cuarta parte de esta minoría está formada por cristianos, en su mayoría ortodoxos. Los fieles están distribuidos en cuatro circunscripciones (arquidiócesis de Maria Santissima en Astana - Nursultán, la diócesis de la Santísima Trinidad en Almaty, la diócesis de Karaganda y la administración apostólica de Atyrau) para un total de 70 parroquias y cien sacerdotes. 

Para el monseñor Peta la presencia “del Sucesor de Pedro y cabeza de la Iglesia” será una “gran alegría” y destacó que para los católicos “será una bendición” y señaló que para las autoridades kazajas el Santo Padre representa una autoridad. Así lo demuestra la diligencia con la que el gobierno está preparando la visita.

El arzobispo -que llegó a Kazajistán en 1990- contó que si bien hoy “disfrutamos de la libertad religiosa. Sin embargo, no es fácil ser católico”, observó.

“Los católicos son menos del 1%. Los 19 millones de ciudadanos de Kazajstán son un mosaico de 130 nacionalidades -el 70% son kazajos- y pertenecen a 18 religiones registradas oficialmente. Ser católico significa hacer una elección madura. Durante los años de la independencia de nuestro país, varios millones de ciudadanos se trasladaron a sus patrias históricas. Entre ellos había varios miles de católicos. En este período la comunidad católica se ha vuelto más internacional. Los católicos de Kazajstán pertenecen a diez nacionalidades diferentes, incluidos los representantes de la nación kazaja. Ya no podemos llamarnos, como antes, la Iglesia "alemana" o "polaca", explicó el prelado.

Unos 3.000 peregrinos por la visita de Francisco
Kazajistán, la mayor república de Asia Central y donde el islam es el principal credo, espera unos 3.000 peregrinos con motivo de la visita del papa Francisco, del 13 al 15 de septiembre, para participar en un congreso de líderes religiosos mundiales y oficiar una misa ante los fieles. "Kazajistán espera a unos 3.000 peregrinos de todo el mundo" en Nursultán, señaló en una rueda de prensa Aibek Smadiyárov, representante oficial del ministerio kazajo de Exteriores.

La visita fue anunciada el pasado abril por las autoridades kazajas pero el Vaticano no la confirmó hasta agosto. El último papa en viajar a ese país fue Juan Pablo II, en 2001. "Esto atestigua el reconocimiento por parte de la Santa Sede del importante papel de Kazajistán en el escenario mundial, en primer lugar, en el fortalecimiento del diálogo en aras de la paz", enfatizó Smadiyárov.

Según la Oficina de Prensa del Vaticano, el papa pronunciará cuatro discursos en el país durante su visita, que arrancará el día 13. Ese mismo día mantendrá un encuentro de cortesía con el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, y se reunirá con autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, a quienes ofrecerá el primero de sus discursos.

Al día siguiente, el 14 de septiembre, dará otro discurso en la apertura del VII Congreso Mundial de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales. A este foro asistirán más de cien delegaciones de 50 países, incluidos líderes espirituales de las religiones tradicionales mundiales del islam, el cristianismo, el budismo, el judaísmo, el hinduismo, el taoísmo, el zoroastrismo, el sintoismo, así como figuras políticas y públicas, y representantes de organismos internacionales.

Además del papa Francisco asistirán al congreso el gran rabino asquenazí de Israel, David Lau; el gran rabino sefardí de Israel, Yitzhak Yosef; el gran Imán de Al Azhar, Ahmed al Tayeb; y el patriarca Teófilo III de Jerusalén, entre otros líderes religiosos.

El Papa mantendrá encuentros privados con algunos líderes religiosos, para acabar con una misa por la tarde. El tema del congreso es "el papel de los líderes de las religiones mundiales y tradicionales en el desarrollo espiritual y social de la humanidad en el período posterior a la pandemia".

Habrá cuatro sesiones de trabajo sobre el papel de las religiones en el fortalecimiento de los valores espirituales y morales; la educación y los estudios religiosos para promover la coexistencia pacífica de las religiones; contrarrestar el extremismo, el radicalismo y el terrorismo, especialmente por motivos religiosos; y la contribución de las mujeres al bienestar y al desarrollo sostenible de la sociedad.

En su último día del viaje, el 15 de septiembre, el papa se reunirá con miembros de la Compañía de Jesús en la nunciatura apostólica, y ofrecerá dos discursos más en el Congreso, el último de ellos servirá de conclusión del foro.+