Jueves 27 de enero de 2022

El Papa presidió la celebración de la Pasión del Señor

  • 25 de marzo, 2016
  • Ciudad del Vaticano
"Por grande que sea el odio de los hombres, el amor de Dios fue, y será, siempre más fuerte", dijo el padre Raniero Cantalamessa OFM Cap, en la homilía de la celebración de la Pasión del Señor, celebrada, esta tarde en la basílica de San Pedro y presidida por el papa Francisco. La liturgia,-que no contempla la celebración de la santa misa- se inició con el Santo Padre postrado en el suelo para rezar durante algunos minutos. Después de la lectura de Isaías, y la carta a los hebreos, los lectores y el Coro Pontificio de la Capilla Sixtina cantaron la Pasión de Jesús, según san Juan.
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"Por grande que sea el odio de los hombres, el amor de Dios fue, y será, siempre más fuerte", dijo el padre Raniero Cantalamessa OFM Cap, en la homilía de la celebración de la Pasión del Señor, celebrada, esta tarde en la basílica de San Pedro y presidida por el papa Francisco. La liturgia,-que no contempla la celebración de la santa misa- se inició con el Santo Padre postrado en el suelo para rezar durante algunos minutos. Después de la lectura de Isaías, y la carta a los hebreos, los lectores y el Coro Pontificio de la Capilla Sixtina cantaron la Pasión de Jesús, según san Juan.

El padre Cantalamessa señaló en su homilía que "hay una sola cosa que puede salvar realmente el mundo, ¡la misericordia!" y subrayó que el año de la misericordia es "la oportunidad de oro" para sacar a la luz la verdadera imagen del Dios bíblico, que no sólo tiene misericordia, sino que es misericordia.

"¡Dios hace justicia, siendo misericordioso! Ésta es la gran revelación", aseguró el fraile capuchino subrayando que la Escritura explica claramente el concepto de ?justicia de Dios?? "Cuando se ha manifestado la bondad de Dios y de su amor por los hombres, Él nos salvó, no en virtud de las obras de justicia cumplidas por nosotros, sino por su misericordia".

Ésta es la gran revelación", aseguró el fraile capuchino subrayando que la Escritura explica claramente el concepto de ?justicia de Dios?? "Cuando se ha manifestado la bondad de Dios y de su amor por los hombres, Él nos ha salvado, no en virtud de las obras de justicia cumplidas por nosotros, sino por su misericordia".

Decir por lo tanto: "Se manifestó la justicia de Dios", es como decir: se manifestó la bondad de Dios, su amor, su misericordia. ¡La justicia de Dios no solamente no contradice su misericordia, pero consiste justamente en ella!

Aquí el padre Cantalamessa propone una idea muy profunda: "Es la hora de darnos cuenta que lo opuesto a la misericordia no es la justicia, sino la venganza. Jesús no opuso la misericordia a la justicia, sino a la ley del talión: ?Ojo por ojo, diente por diente?. Perdonando los pecados, Dios no renuncia a la justicia, renuncia a la venganza; no quiere la muerte del pecador, pero que se convierta y viva (cf. Ez 18, 23). Jesús en la cruz no le pidió al Padre vengar su causa; le pidió perdonar a sus crucificadores".

Recordó así que la "la brutalidad de los ataques terroristas de esta semana en Bruselas" nos ayudan a entender la fuerza divina contenida en las últimas palabras de Cristo: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen". Y precisa "por grande que sea el odio de los hombres, el amor de Dios fue, y será, siempre más fuerte".

La homilía concluyó pidiendo a Dios: "Haz caer del corazón de las personas, de las familias y de los pueblos, el deseo de venganza y haznos enamorar de la misericordia". Y que este Año Santo de la Misericordia, "encuentre una respuesta concreta en nuestros corazones y haga sentir a todos la alegría de reconciliarse contigo en el profundo del corazón".

La ceremonia prosiguió con la adoración de la Santa Cruz que fue llevada en procesión por el interior de la Basílica de San Pedro y posteriormente el Papa, los cardenales y obispos se acercaron uno a uno a adorar al Señor en la cruz. Siguió la comunión y la oración final del Santo Padre, concluyendo la ceremonia en silencio.+