Domingo 14 de agosto de 2022

El Papa: Es Jesús quien sana los corazones y sana las heridas del pasado

  • 28 de julio, 2022
  • Quebec (Canadá) (AICA)
"Dios abraza nuestros fracasos y nos hace instrumentos de paz en la sociedad en que vivimos", dijo el Papa al presidir la misa de reconciliación en el santuario nacional de Santa Ana de Quebec.
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El papa Francisco presidió este jueves 28 de julio la misa de reconciliación en el santuario nacional de Santa Ana de Beaupré, en el marco de la visita apostólica que el Santo Padre está realizando a Canadá.

Concelebraron con el pontífice varios obispos y los miembros de la Curia romana, en la hermosa basílica, en el municipio del mismo nombre a orillas del río San Lorenzo, a 30 kilómetros de la ciudad de Quebec, en presencia de cientos de fieles. 

En su homilía el Santo Padre advirtió sobre “la tentación de la huida” que acecha a algunos cristianos cuando las cosas van mal. 

“No hay nada peor, ante los reveses de la vida -dijo Francisco-, que huir para no afrontarlos. Es una tentación del enemigo, que amenaza nuestro camino espiritual y el camino de la Iglesia; nos quiere hacer creer que la derrota es definitiva, quiere paralizarnos con la amargura y la tristeza, convencernos de que no hay nada que hacer y que por tanto no merece la pena encontrar un camino para volver a empezar”.

La vida vuelve a nacer a la esperanza
El Santo Padre centró su homilía sobre la base del Evangelio de san Lucas que narra el viaje de los discípulos de Emaús, Francisco insistió en la necesidad de acudir al Señor cuando la decepción y el pesimismo se abren paso en nuestras vidas. Con él, dijo, “la vida vuelve a nacer a la esperanza y podemos reconciliarnos, con nosotros mismos, con los hermanos, con Dios”.

El Papa aludió también al “arduo camino de sanación y reconciliación que está realizando” la Iglesia que peregrina en Canadá. “¿Por qué sucedió todo esto? ¿Cómo pudo ocurrir algo así en la comunidad de los seguidores de Jesús?”, se preguntó antes de insistir en que hay que poner a Jesús en el centro de los trabajos y de la vida pastoral.

Jesús el único camino
“Sólo hay un camino, un camino: es el camino de Jesús, el camino es Jesús”, subrayó el pontífice y añadió: “Creemos que Jesús se une a nuestro camino y nos dejamos encontrar por él; dejemos que su Palabra interprete la historia que vivimos como personas y como comunidad y que nos muestre el camino para sanar y reconciliar”.

Ese "camino hacia una sociedad más justa y fraterna" que buscamos en el deseo de "reponernos de nuestros desengaños y cansancios", con la esperanza de sanar las heridas del pasado y reconciliarnos con Dios y entre nosotros", insistió el Papa.

Santa Ana y la mujer en el plan de salvación de Dios
Luego, recordando que la basílica en la que tiene lugar la celebración, está dedicada a Santa Ana, Francisco destacó “el papel que Dios quiso dar a la mujer en su plan de salvación.

Santa Ana, la santísima Virgen María, las mujeres de la mañana de Pascua nos muestran un nuevo camino de reconciliación: la ternura materna de tantas mujeres nos puede acompañar -como Iglesia- hacia un tiempo nuevo, fecundo, para dejar atrás tanta esterilidad y tanta muerte, y poner en el centro a Jesús, el Crucificado Resucitado”.

“Pongamos, concluyó el Papa, el Pan de la Eucaristía, que Jesús parte todavía para nosotros hoy, para compartir su vida con la nuestra, abrazar nuestras debilidades, sostener nuestros pasos cansados y sanar nuestro corazón. Y, reconciliados con Dios, con los otros y con nosotros mismos, podremos también ser instrumentos de reconciliación y de paz en la sociedad en la que vivimos”.

Por la tarde Francisco celebrará las vísperas en la catedral de Notre-Dame con los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, seminaristas y agentes de pastoral.+

» Texto completo de la homilía

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