El organismo eclesial advierte que todo cambio en el ámbito laboral debe priorizar a la persona y el bien común, con debate amplio y garantías para los derechos fundamentales.
La Corporación declara que si bien es facultad del Congreso Nacional determinar las relaciones laborales, ellas deben ejercerse dentro de los principios de la Constitución y tratados internacionales.
La entidad se pronunció sobre el proyecto en discusión y a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia pidió un análisis sincero de la situación de los trabajadores y diálogo entre todos los sectores.
El organismo llamó a un diálogo serio entre Estado, trabajadores y empresarios, resaltó la centralidad del empleo digno y recordó principios éticos que deben orientar cualquier cambio normativo.