La Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes reafirmó su compromiso "con un mundo en el que cada persona sea valorada en su dignidad y en su derecho a ser quien es".
Fue en respuesta a las acciones caracterizadas por el odio, tanto contra inmigrantes en general como contra musulmanes ya asentados en el país, desatadas en diversas ciudades del Reino Unido.