Lunes 18 de octubre de 2021

Documentos


"En el Corpus pedimos por nuestra provincia"

Carta de monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas, para la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (6 de mayo de 2021)

El texto del Evangelio de este domingo (Mc 14,12-16.22-26) nos narra cómo el Señor les pide a los apóstoles que preparen la Última Cena, la celebración sacramental de la Pascua, de aquello que iba a vivir en Jerusalén. El texto nos trae las palabras de la consagración que pronuncia el Señor y que nosotros repetimos en cada Misa: «Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen, esto es mi Cuerpo”. Después tomó una copa,

dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: “Esta es mi Sangre, la Sangre de la

Alianza, que se derrama por muchos».

La Eucaristía es el momento culminante del amor, de la donación pascual de Jesucristo. Es aquello que expresa la necesidad de vivir la caridad y, sobre todo, de practicarla. La comunión del Cuerpo y la Sangre del Señor implica que nosotros formamos un solo cuerpo porque participamos de ese único pan (1Cor 10,17). La Misa, la Eucaristía que celebramos, reclama de los cristianos un estilo de vida ligado necesariamente a la caridad, a tener una referencia a los otros, a nuestros hermanos, y de modo particular a los más pobres y excluidos. Este estilo de vida cristiano es totalmente contrario a la propuesta del secularismo: una sociedad sin Dios, mercantilista y sin valores. En nuestros días experimentamos fuertemente la oposición entre el humanismo cristiano y las posturas materialistas que niegan valores esenciales como la vida, la familia, la solidaridad y la justicia.

En nuestra diócesis hace algunos años nos hemos dispuesto a celebrar el Corpus Christi con la reverencia que tiene que tener esta solemnidad. Lamentablemente la pandemia que padecemos desde el año pasado impide que podamos hacerlo como lo veníamos haciendo, con expresiones religiosas por las calles de nuestros pueblos y ciudades. Aún con estos límites, queremos agradecer que de otras maneras hemos podido expresar la piedad popular en distintas fiestas y también este fin de semana del Corpus Christi celebraremos de diversas maneras, con solemnidad y alegría expresando la adoración al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, a Jesucristo el Señor que quiso quedarse entre nosotros en el pan y el vino hechos su propio cuerpo y sangre.

Este domingo 6 de junio, en nuestra provincia tenemos un acontecimiento fundamental de la democracia que son nuestras elecciones provinciales. Elegiremos a diputados provinciales y, en algunas localidades, también a concejales y algunos otros cargos. Desde la celebración del Corpus rezaremos para que podamos votar con responsabilidad ciudadana. Pediremos especialmente para que aquellos que resulten elegidos tengan clara conciencia de la importancia del compromiso con el bien común y de que un cargo político no puede considerarse en relación al propio beneficio personal o sectorial, sino saber que un cargo es un servicio a la gente, a todos, incluso a los que piensan diferente y, sobre todo, a aquellos que son más pobres y necesitados. Pedimos en este domingo que nuestra provincia y también nuestra Patria tenga esperanza para que en democracia demos respuestas adecuadas a las exigencias que presenta nuestro tiempo.

El Pan compartido en la Eucaristía de este domingo del Corpus Christi nos invita a poner en ejercicio la caridad como estilo de vida y como clave para la evangelización y la humanización de nuestra cultura, y a pedir por el valor de la vida que nos permita ser una sociedad que viva más dignamente y con esperanza.

Les envío un saludo cercano y ¡hasta el próximo domingo!

Mons. Juan Rubén Martínez, obispo de Posadas