El ejemplo del Santo Cura Brochero, eje del retiro del clero de Goya
- 18 de marzo, 2026
- Goya (Corrientes) (AICA)
El clero diocesano participó de un retiro espiritual en Corrientes, centrado en la figura del Cura Brochero, con llamados a renovar la cercanía pastoral, la misión y el compromiso con las comunidades.
Durante cinco días, sacerdotes y diáconos de Goya, junto a su obispo monseñor Adolfo Canecín, vivieron un retiro espiritual en la Casa de Ejercicios "San Liborio", en la localidad correntina de Solari. La propuesta tuvo como eje inspirador el testimonio de José Gabriel del Rosario Brochero, figura central de la espiritualidad pastoral en el país.
Las jornadas fueron predicadas por el obispo de Cruz del Eje, monseñor Ricardo Araya, quien profundizó en distintos aspectos de la espiritualidad "brocheriana". En sus reflexiones, destacó al santo cordobés como "un incansable comunicador de la Palabra de Dios" y subrayó su estilo cercano, sencillo y misionero, siempre atento a las necesidades concretas de su pueblo.
Monseñor Araya puso el acento en la sensibilidad pastoral del Cura Brochero, recordando especialmente su dedicación a la predicación de retiros y su actitud compasiva frente al sufrimiento humano. En ese marco, retomó una de sus expresiones más conocidas: "La gracia de Dios es como la lluvia, que a todos moja", para señalar que el sacerdote está llamado a ser instrumento de esa gracia en medio de la comunidad.
El obispo de Cruz del Eje también evocó el modo de vida del santo, caracterizado por el contacto directo con la gente: caminaba junto a ellos, escuchaba sus inquietudes y buscaba, en conjunto, caminos de fe.
Renovar el compromiso pastoral
Por su parte, en la misa de clausura, monseñor Canecín animó a los presbíteros y diáconos a renovar su compromiso pastoral. En su homilía, destacó la sinodalidad como "el estilo de la Iglesia" y afirmó que Brochero fue un testigo anticipado de ese modo de vivir la fe.
Dirigiéndose a los sacerdotes, los exhortó a seguir el ejemplo del santo argentino: "ser pastores cercanos, salir al encuentro, recorrer barrios, campos y parajes rurales, y no quedarse en estructuras cómodas".
A lo largo del retiro, las celebraciones eucarísticas se realizaron ante reliquias de primer grado del Cura Brochero y de Mama Antula. En ese contexto, se elevaron oraciones por el fin de las guerras, por los sacerdotes enfermos y ancianos, por el fortalecimiento de la cultura vocacional y por las prioridades del plan pastoral diocesano.
Al finalizar, los participantes expresaron su agradecimiento a monseñor Araya por haber acompañado este tiempo de reflexión y renovación espiritual, vivido como una instancia significativa de gracia para la vida pastoral de la diócesis.+