Resistencia: inicio del año lectivo en el Seminario Interdiocesano 'La Encarnación'
- 4 de marzo, 2026
- Resistencia (Chaco) (AICA)
Doce jóvenes provenientes de seis diócesis comenzaron su formación sacerdotal. En la misa de apertura, el obispo de Formosa llamó a vivir la misericordia y la santidad como eje del camino vocacional.
Con la celebración de la Eucaristía y la presencia de familiares, amigos y comunidades de las seis diócesis que lo integran, el Seminario Interdiocesano "La Encarnación", en jurisdicción de la arquidiócesis de Resistencia (Chaco), dio inicio al ciclo lectivo 2026.
La misa fue presidida por el arzobispo de Resistencia, monseñor Ramón Dus, y concelebrada por el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, quien tuvo a su cargo la homilía; el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín; el obispo de Santo Tomé, monseñor Gustavo Montini; y el obispo de Reconquista, monseñor Ángel Macin.
En esta nueva etapa ingresaron 12 jóvenes provenientes de las seis diócesis que conforman el Seminario.
"Formar el corazón a imagen de Jesús, el Buen Pastor"
En su predicación, monseñor Conejero subrayó el sentido profundo de la vocación sacerdotal y del tiempo formativo: "Ustedes vienen al seminario para formar el corazón. A imagen de Jesús, el Buen Pastor", expresó, e invitó a los ingresantes a configurarse con Cristo mediante la oración, el estudio, el silencio y la vida comunitaria.

El obispo vinculó el inicio del ciclo lectivo con el tiempo de Cuaresma, destacando el paralelismo entre el camino formativo y el itinerario pascual: para llegar a la gloria de la Resurrección es necesario atravesar la cruz. Recordó que el seguimiento de Cristo implica negarse a sí mismo, cargar con la propia cruz y cumplir la voluntad del Padre, a ejemplo de Jesús en Getsemaní.
La misericordia fue uno de los ejes centrales de la homilía. Citando los salmos y la tradición de la Iglesia, señaló que la grandeza de Dios se manifiesta "sobre todo en el perdón y la misericordia". En esa línea, animó a los futuros sacerdotes a vivir y anunciar una pastoral marcada por la reconciliación, el perdón y la compasión.
Asimismo, retomó enseñanzas de san Juan Pablo II sobre la necesidad de conjugar justicia y misericordia, y recordó que el programa permanente de la Iglesia consiste en conocer, amar e imitar a Jesucristo para transformar el mundo conforme al designio de Dios.
Vocación universal a la santidad
Dirigiéndose a todo el pueblo de Dios -laicos, consagradas y ministros ordenados-, monseñor Conejero destacó la llamada universal a la santidad, tal como enseña el Concilio Vaticano II. Enumeró cinco medios ordinarios para crecer en ella: la Palabra de Dios, la vida sacramental -con especial énfasis en la Eucaristía y la Reconciliación-, la oración, la renuncia evangélica y la caridad, particularmente hacia los pobres y descartados.

También evocó a santa Teresa de Jesús, recordando que "no está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho", y propuso cuatro criterios concretos para vivir ese amor: agradar a Dios en todo, evitar ofenderlo, poner siempre en primer lugar la gloria de Jesucristo y trabajar por el crecimiento y la unidad de la Iglesia.
Finalmente, encomendó el nuevo año formativo a la intercesión de la primera santa argentina, Mama Antula, y pedió que su celo misionero impulse a los seminaristas a una entrega generosa al servicio del Evangelio.
Con este marco espiritual y pastoral, el Seminario Interdiocesano "La Encarnación" inicia un nuevo año de formación, con el desafío de preparar pastores según el corazón de Cristo para las Iglesias del nordeste argentino.+