Cáritas América Latina mano a mano con las personas que huyen por "el infierno del Darién"

  • 24 de noviembre, 2022
  • Maracaibo (Venezuela) (AICA)
Este año hubo un récord histórico de migrantes irregulares cruzando la selva del Darién en la frontera entre Panamá y Colombia, más de 200.000.

“La comunidad migrante, que reúne a varias nacionalidades, nos compartió las vicisitudes que deben afrontar hasta llegar a Necoclí y los temores para cruzar el denominado ‘infierno del Darien’, por las situaciones de enfermedad, robos, violaciones, accidentes, y explotación por parte de quienes ven una oportunidad de grandes ganancias económicas, sin ningún control institucional local o nacional”, manifestaron los obispos representantes de las presidencias de las conferencias episcopales de Venezuela y Colombia, (ver AICA) reunidos en la diócesis de Apartadó, para abordar la crisis migratoria de miles de venezolanos, haitianos y ecuatorianos, que atraviesan la peligrosa selva del Darién en su camino hacia Estados Unidos. 

Según la información difundida por las conferencias episcopales de ambos países, los obispos colombianos y venezolanos se reunieron con algunas familias de migrantes en el puerto de Necoclí, en la región del Urabá antioqueño, donde llegan miles de migrantes antes de dirigirse a la frontera con Panamá. Los obispos también acudieron a los muelles del puerto y repartieron equipos de asistencia a las personas en tránsito. La acción de la Iglesia católica es permanente en las ciudades de Necoclí y Acandí a través de las Cáritas, de la Pastoral Social Nacional y de la diócesis de Apartadó, la Red Clamor, las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada y las Hermanas Juanistas.

La agenda de dos días también incluyó una reunión de los prelados con representantes de las autoridades locales, la Defensoría del Pueblo, Migración Colombia, Unicef, OIM, ACNUR, Cruz Roja Colombiana, Mercy Corps y World Vision. 

Conscientes de que el problema no es de una sola nación sino regional, los obispos colombianos y venezolanos se comprometieron a priorizar las iniciativas y proyectos de ayuda a los migrantes a través de las pastorales sociales y de Cáritas Colombia y Venezuela.

Monseñor José Luis Azuaje, arzobispo de Maracaibo en Venezuela y presidente de Cáritas América Latina y el Caribe, informó en una entrevista con la agencia italiana SIR que “este año hubo un récord histórico de migrantes irregulares cruzando la selva del Darién en la frontera entre Panamá y Colombia, más de 200.000”.

Y señaló que “los Estados Unidos impuso recientemente restricciones porque hay una gran afluencia de migrantes venezolanos, así como de otros países centroamericanos. Así que hay mucha gente que se queda en el bosque. Los contrabandistas los guían por los caminos y los ayudan a cruzar la frontera a cambio de dinero, con precios que oscilan entre los 3.000 y los 5.000 dólares, según la ruta". 

La Iglesia, dijo monseñor Azuaje, “con la red Cáritas y las Iglesias locales están abriendo “Casas de paso”, una en cada país, para migrantes en tránsito, “donde pueden comer, dormir, lavarse, tener atención médica, ayuda con documentos y otros servicios. La mayoría de los venezolanos se quedan en Colombia. También se abrieron casas de paso  en Ecuador, en Maracaibo en Venezuela, en México y en la frontera con Paraguay”. 

“La red Cáritas está siempre presente y brinda ayuda humanitaria sin estridencias. Por ejemplo, si sabemos que viaja un grupo de venezolanos, notificamos a Cáritas Honduras que se está preparando para recibirlos y brindarles ayuda y una acogida digna”, dijo el arzobispo venezolano.+