La historia del sacerdote de El Impenetrable, de cuna Testigo de Jehová

  • 17 de julio, 2020
  • El Sauzalito (Chaco) (AICA)
El presbítero Adolfo Kocka cuenta su historia de vida desde su infancia en la que fue Testigo de Jehová, pasando por su despertar vocacional con los jesuitas, hasta su misión en El Impenetrable.

El presbítero Adolfo Kocka es párroco de la comunidad San Francisco Solano de El Sauzalito, en la provincia del Chaco y su residencia habitual está en Misión Nueva Pompeya, en la zona conocida como El Impenetrable. También es docente del Seminario “Cura Brochero” de la diócesis de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña.

El sacerdote relevó hace unos años en El Sauzalito a monseñor Fernando Croxatto, actual obispo de Neuquén. Al principio estuvo acompañado por el presbítero Roberto Carlos Ramírez, pero este falleció al poco tiempo de llegar.

Nació el 9 de julio de 1970 en la localidad de Tres Isletas y allí vivió hasta ingresar al Seminario Interdiocesano “La Encarnación”, en Resistencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1996 y también fue párroco en Campo Largo. Realizó estudios superiores sobre Orientación Familiar.

“En casa somos tres hermanos. La particularidad en mí es que desde mi infancia fui Testigo de Jehová. Mi madre y mi abuela también tenían esa fe. Mi padre no y se oponía a que yo lo fuera, pero yo continuaba”, contó en declaraciones a Radio María.

“Cuando tenía 14 años, mi primo Walter me ayudó a salir, me llevaba con los jesuitas a la ciudad de Resistencia, a que hablara con unas monjas. De esa forma pude salir de ese grupo, a mis 15 años. Y también me ayudó que en esos años no había sacerdote permanente en Tres Isletas, solo iban las monjas de Jesús María. Yo comencé a ir a la parroquia, a las celebraciones que hacían las religiosas, rezaba el rosario con ellas. Así fui aprendiendo muchas cosas”, agregó.

El padre Kocka también recordó: “En 1985 me bauticé, tomé mi comunión y mi confirmación, todo en pocas semanas. El 19 de octubre me bautizaron, el 27 de ese mes recibí al Señor en la Eucaristía y el 10 de noviembre me confirmé”.

“A Walter fue al primero que le dije que quería ser sacerdote. Y él también tenía esa misma inquietud vocacional. Walter ingresó al seminario en 1987 y yo lo hice dos años después”, sostuvo, y explicó: “Acá, en El Impenetrable, cada paraje tiene su propio patrono”.

“El brote de coronavirus que tenemos en la región comenzó en El Sauzalito con personas que vinieron de afuera. Ahora está más controlado. Acá el tema es el agua que se utiliza para tomar. Hay madrejones (cauce seco de un río o arroyo donde a veces se junta agua de lluvia) cerca, pero algunos están secos”, concluyó.

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