Martes 9 de agosto de 2022

Inmigrantes latinos construyen el altar y la silla que usará el Papa

  • 24 de agosto, 2015
  • Nueva York (Estados Unidos)
Para construir el altar, el púlpito y la silla que el papa Francisco utilizará para su misa en el Madison Square Garden durante su visita a los Estados Unidos el próximo septiembre, fueron llamados los humildes trabajadores inmigrantes y necesitados de Nueva York. En concreto, la realización de la silla fue confiada al centro comunitario "Don Bosco Workers Inc" de Port Chester, y es coordinada por el sacerdote salesiano Sal Sammarco, SDB.
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Para construir el altar, el púlpito y la silla que el papa Francisco utilizará para su misa en el Madison Square Garden durante su visita a los Estados Unidos el próximo septiembre, fueron llamados los humildes trabajadores inmigrantes y necesitados de Nueva York. En concreto, la realización de la silla fue confiada al centro comunitario "Don Bosco Workers Inc" de Port Chester, y es coordinada por el sacerdote salesiano Sal Sammarco.

Los trabajadores que participan en esta empresa, señala la Agencia de Noticias Salesianas (ANS) son humildes jornaleros latinoamericanos ? o sea trabajadores que esperan algo de trabajo en las esquinas-.

La arquidiócesis neoyorquina, a través de Cáritas, encargó, hace un mes las tareas al "Don Bosco Workers Inc" y también a otros dos centros: "Obreros Unidos" y "Lincoln Hall Boys Haven".

"Podrían haber llamado a una gran empresa, pero nos llamaron a nosotros. Con mucho gusto fuimos a ayudarles", dijo uno de ellos, el mexicano Héctor Rojas. El inmigrante de 30 años, relató a Cáritas Nueva York, la emoción que siente al cortar, lijar y ensamblar la silla de madera que el papa Francisco usará en la misa en el Madison Square Garden de Nueva York en septiembre. "Es una sensación muy linda, el que lo tomen a uno en cuenta", dijo Rojas que vive en Port Chester, cerca de la ciudad de Nueva York.

La silla papal está hecha de roble, es de un color marrón claro, con un respaldo blanco y con molduras color caoba. Es muy sencilla, así la prefiere el papa Francisco. "No le gusta que gaste mucho y no le gustan soluciones de diseño elaboradas y decoradas para la misa", dijo el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, el pasado 6 de agosto, cuando visitó a los jornaleros.

"Estamos muy orgullosos de ustedes", les dijo el purpurado y después viajó a un centro educativo y de ayuda para jóvenes llamado Lincoln Hall Boys Haven. Los adolescentes allí están construyendo el altar y el atril que usará el Papa en el Madison Square Garden.

Los trabajadores, especialistas en carpintería, llevan más de una semana trabajando en la silla, que ya está ensamblada, y dicen que sólo les quedan unos tres días para acabarla. Son ayudados por el padre Sal Sammarco, que viajó desde la Florida para coordinar el proyecto.

"Es una gran satisfacción poder hacer esto. El Papa es nuestro ídolo", dijo Santamaría que lleva 22 años en los Estados Unidos, los últimos 12 con la residencia permanente.

El Papa conocerá a algunos de los jornaleros de Don Bosco y Obreros Unidos durante su visita a una escuela católica del barrio hispano de East Harlem el 25 de septiembre. Allí también conocerá a algunas esposas de los jornaleros, quienes están tejiendo y bordando un total de 10 manteles blancos para ser usados durante la visita del Pontífice. Dos de ellos, con la imagen de un corazón y una paloma, serán usados en el altar desde donde hablará el pontífice en Madison Square Garden. Los otros ocho serán colocados sobre mesas de la escuela donde los hispanos conocerán a Francisco.

"Cuando te encuentras con gente así, aprendes a amar y a respetar. Son personas valiosas, trabajadoras, que tienen enormes conocimientos y enriquecen nuestra cultura", expresó el padre Sammarco.

El centro comunitario "Don Bosco Workers Inc" se encuentra en la localidad de Port Chester, en las periferias de Nueva York, y es el hogar de cerca de 200 trabajadores que se organizan para conseguir salarios justos y buenas condiciones de trabajo.+