Martes 30 de noviembre de 2021

Estados Unidos y Canadá renuevan su consagración a la Virgen María el 1 de mayo

  • 30 de abril, 2020
  • Washington (Estados Unidos) (AICA)
La consagración se hará bajo el título de María, Madre de la Iglesia
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El presidente de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y arzobispo de Los Ángeles, monseñor José Gómez, anunció que el 1 de mayo, a las 12 hora de los Ángeles), los obispos del país se unirán para renovar la consagración de los Estados Unidos a la Santísima Virgen María en respuesta a la pandemia del coronavirus, en coincidencia con una consagración similar a la Madre de Dios que harán los obispos de Canadá. La consagración se hará bajo el título de María, Madre de la Iglesia.



“La entrega de una nación a María, o el acto de consagración de la nación a la Virgen, pretende ser para los fieles un recordatorio del testimonio de la Santísima Madre al Evangelio y una forma de pedir su intercesión ante su Hijo en nombre de quienes se encuentran en necesidad”, dijo monseñor Gómez.



La renovación de la consagración –según el presidente del episcopado estadounidense- une solidariamente a los Estados Unidos con el Santo Padre, quien recientemente estableció el Memorial de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, como fuente de protección y fortaleza.



“Esto le dará a la Iglesia la oportunidad de orar a Nuestra Señora por la protección de los vulnerables, la curación de los enfermos y la sabiduría de los que trabajan para curar este terrible virus”, afirmó monseñor Gómez, que dirigirá una breve liturgia a la que invitó a los obispos a participar desde sus respectivas diócesis extendiendo la invitación a los fieles de sus diócesis.



Canadá

Por su parte, monseñor Richard Gagnon, arzobispo de Winnipeg y presidente de la Conferencia Episcopal de Canadá (CEC), dijo que esta consagración se realiza el primer día de mayo porque esta fecha “tiene un significado especial, ya que marca el comienzo de un mes en el que se rinde homenaje a la Santísima Virgen María, ella que, en un sentido espiritual pero real, es nuestra Madre, nos dirigimos a ella y pedimos la ayuda de sus poderosas y maternales oraciones a Dios por nosotros. Consagrarse a María significa estar unidos a ella confiando nuestras vidas enteramente a Dios”.



Asimismo, se recuerda que en 1792, con una carta pastoral, por primera vez monseñor John Carroll, obispo de Baltimore, promovió la devoción a María, Madre de Dios, poniendo a los Estados Unidos bajo su protección. Los veintiún Obispos presentes en el Sexto Concilio Provincial de Baltimore en 1846 decidieron entonces nombrar a la Santísima Virgen María, bajo el título de la Inmaculada Concepción, patrona de los Estados Unidos, y el papa Pío XI aprobó esta decisión al año siguiente.



Recientemente, la dedicación del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington en 1959 fue una oportunidad para que los obispos consagraran una vez más la nación a la Virgen María.



La protección de la Virgen por los más vulnerables

La consagración de este 1 de mayo, sigue a la ya realizada por el Consejo Episcopal de América Latina y el Caribe (CELAM) que consagró sus respectivas naciones a Nuestra Señora de Guadalupe el Domingo de Pascua. +