Mons. Lozano: 'Jesús nos hace pasar de la oscuridad a la luz'
- 15 de marzo, 2026
- San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan de Cuyo reflexionó sobre el pasaje del ciego de nacimiento y afirmó que la fe es un camino de descubrimiento que culmina en el reconocimiento de Cristo.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, invitó a contemplar el camino de la fe como un proceso de iluminación interior al reflexionar sobre el pasaje del Evangelio de san Juan, que relata la curación del ciego de nacimiento.
En su reflexión pastoral, el prelado señaló que la escena evangélica muestra a Jesús acercándose a un hombre que nunca había conocido la luz ni los colores, a quien sana y envía a lavarse en la piscina de Siloé. Para el arzobispo, este gesto no solo representa una curación física, sino también una transformación espiritual.
"Junto con la curación física, este acto simboliza una transformación interior: el ciego comienza a ver con los ojos del alma y descubre quién es Jesús", explicó.
Según señaló, el relato muestra un proceso progresivo de fe similar al de la samaritana: primero el hombre se refiere a Jesús como "ese hombre", luego lo reconoce como "profeta" y finalmente confiesa: "Creo, Señor".
La fe no se alcanza de inmediato
Monseñor Lozano subrayó que esta experiencia refleja el itinerario del catecumenado y de toda vida cristiana, ya que la fe no se alcanza de manera inmediata, sino a través de un camino de búsqueda, preguntas y crecimiento interior.
"El Evangelio nos recuerda que muchas veces estamos sumergidos en nuestras propias oscuridades, pero la luz de Cristo nos alcanza y nos permite mirar la vida con esperanza", afirmó.
El arzobispo sanjuanino también destacó que, tras recuperar la vista, el hombre del Evangelio enfrenta dudas y rechazo por parte de quienes lo rodean. Para el prelado, esto refleja cómo la fe puede ser puesta a prueba tanto por debilidades personales como por la incomprensión del entorno.
Asimismo, interpretó el gesto de Jesús de hacer barro con tierra como una referencia al relato de la creación, señalando que el Señor realiza allí una "nueva creación".
En esa línea, explicó que el lavado en la piscina de Siloé simboliza el bautismo, mediante el cual el creyente deja atrás las tinieblas y recibe la luz de la fe.
En el contexto del camino cuaresmal, monseñor Lozano invitó a los fieles a revisar su propio proceso espiritual, reconocer las propias cegueras y renovar la confianza en la luz de Cristo.
Finalmente, recordó la memoria del Santo Cura Brochero, a quien presentó como un apasionado apóstol de Jesús que dedicó su vida a predicar los ejercicios espirituales y a promover el desarrollo de las comunidades.
"Que este domingo sea un paso más en nuestro camino hacia la Pascua, viviendo como verdaderos hijos de la luz", concluyó.