Obispo melquita convoca a cristianos, judíos y musulmanes a rezar por la paz

  • 13 de marzo, 2026
  • El Cairo (Egipto) (AICA)
En una carta, el vicario patriarcal Jean-Marie Chami exhortó a líderes religiosos a promover la oración y el ayuno ante las guerras actuales y recordó que la paz es voluntad de Dios.

El obispo Jean-Marie Chami, vicario patriarcal general greco-católico melquita para Egipto, Sudán y Sudán del Sur, dirigió una carta-llamado a cristianos, judíos y musulmanes para promover una "adoración por la paz" ante la violencia que atraviesa el mundo.

En su mensaje, el prelado afirmó que la situación internacional interpela especialmente a quienes hablan en nombre de la fe, y recordó que las tradiciones espirituales de las grandes religiones coinciden en señalar que la paz forma parte de la voluntad de Dios.

La carta surge en un contexto marcado por conflictos armados y tensiones internacionales. En ese marco, el obispo mencionó recientes declaraciones del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien citó versículos del Salmo 144 para rendir homenaje a los soldados estadounidenses involucrados en operaciones militares vinculadas al conflicto con Irán.

Frente a este tipo de interpretaciones religiosas en medio de las guerras, monseñor Chami propuso releer los textos sagrados de distintas tradiciones a partir de su mensaje de paz.

En ese sentido recordó pasajes de la Torá, que exhortan a ofrecer primero la paz antes de entrar en combate, así como la bendición del Libro de los Números que invoca la paz de Dios sobre su pueblo.

Inclinarse hacia la paz
El obispo también citó el Corán, donde se invita a inclinarse hacia la paz cuando el adversario lo hace, y evocó la profecía de Miqueas que anuncia el tiempo en que las naciones convertirán las espadas en instrumentos de trabajo y no aprenderán más el arte de la guerra.

Estas referencias, señaló, hacen aún más dolorosa la paradoja de los conflictos actuales, en los que a veces se recurre a argumentos religiosos para justificar la violencia.

En su carta, el vicario patriarcal también describió las consecuencias humanas de los conflictos: familias que abandonan sus hogares, pueblos enteros obligados al exilio y niños que pierden su infancia en medio de la guerra.

Por ello invitó a responder con la fuerza espiritual de la oración y el ayuno, recordando las palabras de Jesús en el Evangelio según san Marcos sobre la necesidad de la oración para enfrentar el mal.

El mensaje concluye con una invocación por el don de la paz, confiada a la intercesión de Francisco de Asís, de María de Jesús Crucificado -patrona de Tierra Santa y del Medio Oriente- y de los "Santos Inocentes", símbolo de las víctimas inocentes de las guerras actuales.+ (Con información de Fides)