León XIV aceptó la renuncia del Card. Sako como patriarca caldeo de Bagdad

  • 10 de marzo, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El purpurado explicó que tomó la decisión para dedicarse a la oración y a la reflexión, tras años de ministerio marcados por grandes dificultades y desafíos para la Iglesia en Iraq.

El papa León XIV aceptó la renuncia del cardenal Louis Raphael Sako al cargo de patriarca de Bagdad de los caldeos, de acuerdo con el canon 126 §2 del Código de Cánones de las Iglesias Orientales.

La decisión fue comunicada tras la presentación formal de la dimisión por parte del purpurado, quien explicó en una carta difundida este martes los motivos de su determinación y repasó su ministerio pastoral en Iraq.

En el texto, el cardenal señaló que ya había considerado renunciar hace dos años, al cumplir 75 años, y que entonces había dialogado sobre el tema con el papa Francisco, quien lo animó a continuar en el cargo.

Finalmente decidió presentar su renuncia al papa León XIV para "dedicarse tranquilamente a la oración, la escritura y un servicio sencillo". También explicó que quiso comunicar públicamente la decisión para evitar malentendidos y aclaró que nadie lo obligó a dimitir.

Servicio a la Iglesia en tiempos difíciles
"He conducido la Iglesia caldea en circunstancias extremadamente difíciles y en medio de grandes desafíos", afirmó en la carta. Según destacó, durante su servicio procuró preservar la unidad de sus instituciones y defender a la comunidad cristiana.

El purpurado también recordó su compromiso en favor de los derechos de los iraquíes y de los cristianos, manteniendo presencia y alzando su voz tanto dentro como fuera del país.

El cardenal Sako hizo además un balance de sus trece años de ministerio como patriarca en Bagdad, que definió como un tiempo de "cuidado pastoral, acompañamiento y crecimiento". En ese contexto agradeció a Dios por la misión vivida junto con su familia, sus colaboradores y las comunidades con las que compartió su ministerio como sacerdote en Mosul, obispo en Kirkuk y posteriormente patriarca.

Al referirse al futuro de la Iglesia caldea, expresó su deseo de que el nuevo patriarca sea una persona con sólida formación teológica, valentía y sabiduría. También consideró necesario que quien asuma la conducción tenga apertura, espíritu de diálogo, compromiso con la renovación y "también sentido del humor".

Testamento con varias actualizaciones
En su carta, el purpurado reveló asimismo que redactó su testamento cuando aún era sacerdote y que lo actualizó en varias ocasiones. Indicó que posee alrededor de cuarenta millones de dinares iraquíes, cinco mil dólares y cinco mil euros, provenientes de sus salarios a lo largo de 52 años de ministerio y de la venta de la casa familiar en Mosul.

Finalmente, señaló que no es propietario de una casa ni de un automóvil y afirmó que su "verdadera riqueza" es el servicio pastoral que ha prestado y los 45 libros y numerosos artículos que ha publicado a lo largo de su vida.+