La Rioja celebró una nueva ordenación sacerdotal en la catedral

  • 9 de marzo, 2026
  • La Rioja (AICA)
La catedral riojana fue el escenario de la ordenación de Fabián Vega, un joven sacerdote cuya vocación nació en ese templo y que inicia su ministerio con el acompañamiento de la comunidad.

La comunidad católica riojana celebró el 6 de marzo la ordenación sacerdotal del diácono Fabián Vega en el santuario de San Nicolás, la catedral de la diócesis de La Rioja.

La ceremonia fue presidida por el obispo local, monseñor Dante Braida, y contó con la presencia de gran parte del clero local, diáconos, religiosas, seminaristas y numerosos fieles que colmaron el templo para acompañar este acontecimiento significativo para la diócesis.

Entre los presentes también se encontraba el sacerdote Héctor Montiel, quien ese mismo día recibió el título de licenciado en Teología y Religiones Comparadas, en una jornada especial para la vida eclesial de la provincia.

Una vocación que comenzó en la catedral
La historia vocacional del padre Vega tiene un momento que él mismo recuerda como decisivo. Según relató, su deseo de ser sacerdote nació durante una misa celebrada el 20 de enero en la catedral de La Rioja. Aquella experiencia espiritual marcó profundamente su vida y con el tiempo se transformó en una respuesta concreta al llamado de Dios.

Durante su testimonio, compartido al finalizar la celebración, el nuevo sacerdote expresó con gratitud: "Si algo he experimentado en este camino es que el Señor ha sido infinitamente fiel".

También recordó que la semilla de su vocación comenzó a gestarse en su infancia en Guandacol, su pueblo natal, donde creció dentro de la comunidad parroquial participando de la vida de la Iglesia.

En ese proceso, mencionó con especial agradecimiento a sacerdotes y comunidades que acompañaron su camino espiritual, entre ellos el recordado sacerdote Ramón Francisco Aciar, cuya figura tuvo una influencia importante en su discernimiento vocacional.

Gesto de la ordenación
Entre los instantes más conmovedores de la celebración estuvo el gesto de su madre, Isabel Oliva de Vega, quien se acercó para desatar las manos de su hijo, símbolo de la entrega del nuevo sacerdote al servicio de Dios y del pueblo.

Madre e hijo no pudieron contener las lágrimas y el templo quedó envuelto en un silencio cargado de emoción, mientras muchos de los presentes acompañaban el momento conmovidos.

Un cáliz con valor especial
Entre los objetos que acompañarán el ministerio sacerdotal de Vega hay uno con un significado particular: el cáliz que utilizará para celebrar la Eucaristía, que perteneció al padre Aciar.

Para el nuevo presbítero, celebrar con ese cáliz representa una forma de mantener vivo el testimonio sacerdotal de quien fue una referencia en su vida espiritual.

En su mensaje final, el sacerdote agradeció a Dios y a todas las personas que lo acompañaron en su proceso de formación.

Recordó también a las comunidades parroquiales donde realizó su servicio pastoral en La Rioja, Córdoba y San Juan, experiencias que -según expresó- le permitieron comprender que el ministerio se aprende caminando junto al pueblo.

En un momento especialmente emotivo, tuvo palabras para su familia: "A mi mamá, gracias por tu amor, por tu fe sencilla y por enseñarme a confiar en Dios. A mi papá y a mi hermano Iván, que desde el cielo me acompañan, los siento hoy muy cerca".

Un don para la diócesis
Al finalizar la celebración, el presbítero Emanuel Varas dio la bienvenida oficial al nuevo sacerdote en nombre del presbiterio riojano y destacó que su ordenación representa un don para la Iglesia local.

"El Señor sigue llamando y confiando en hombres frágiles pero disponibles para ser signo de su amor en medio del mundo", expresó.+