Card. Bokalic: Mama Antula sigue siendo una inspiración para el presente

  • 9 de marzo, 2026
  • Villa Silípica (Santiago del Estero) (AICA)
En la fiesta en honor de la santa, el arzobispo destacó el valor del encuentro, la escucha y el diálogo como camino de fe y de reconstrucción comunitaria ante las frustraciones, angustias y desamparos

El cardenal Vicente Bokalic CM, arzobispo de Santiago del Estero, presidió la misa principal de la fiesta de Santa María Antonia de San José (Mama Antula), celebrada el 8 de marzo en el santuario dedicado a la santa, ubicado en Villa Silípica. La celebración convocó a numerosos fieles que participaron de la jornada de fe y devoción.

Durante la homilía, el cardenal reflexionó sobre el Evangelio de san Juan que narra el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, y afirmó que ese pasaje manifiesta el estilo que la Iglesia está llamada a vivir actualmente: "Un estilo netamente sinodal, un estilo de encuentro, de escucha y de diálogo, donde juntos buscamos el querer y la voluntad de Dios".

El arzobispo explicó que el relato evangélico muestra a un Jesús profundamente cercano a la vida de las personas. "Jesús está cansado por el camino y tiene sed, pero ese encuentro pasa de la sed material a una sed mucho más profunda, la sed que habita en todo corazón humano", señaló.

En ese diálogo, añadió, el Señor conduce a la mujer a descubrir el don de Dios y el "agua viva" capaz de saciar la verdadera sed del corazón. "Muchas veces vemos que las personas no se sacian solamente con los bienes o los logros humanos. Hay algo mucho más profundo: la necesidad de Dios", expresó.


El cardenal citó también a san Agustín para describir esa inquietud interior del ser humano: "Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti".

Al profundizar en el modo en que Jesús se acerca a la mujer samaritana, el cardenal Bokalic destacó que el Señor entra en su historia con delicadeza, sin condenar ni humillar. "Jesús no recrimina ni enrostra los pecados. Simplemente le muestra algo mejor y le ofrece algo nuevo que responde a la búsqueda más profunda del corazón humano: la luz, la verdad y el amor", sostuvo.

Ese estilo, dijo, es especialmente necesario en el contexto actual, marcado por múltiples heridas personales y sociales. "Actualmente vivimos en ambientes donde hay tanta gente herida, angustiada, con frustraciones y desamparos. Jesús nos enseña que el camino comienza siempre con la escucha y con la atención a la vida del otro", afirmó.

El purpurado señaló que, una vez transformada por el encuentro con Cristo, la mujer samaritana corre a comunicar lo que ha vivido. Ese gesto, explicó, recuerda profundamente la vida y la misión de Mama Antula.

"Ella quiso llevar el amor de Dios a donde no era conocido ni experimentado, aunque fuera hasta el fin del mundo", recordó, citando una de las frases más conocidas de la santa santiagueña.

Un ejemplo de cómo compartir la experiencia del amor
En ese sentido, indicó que la vida de María Antonia de San José es un ejemplo de cómo compartir la experiencia del amor de Dios con los demás. "Ella simplemente quiso comunicar ese amor porque primero lo había sentido y experimentado en su propia vida", afirmó.


El purpurado santiagueño invitó además a vivir la Cuaresma como un tiempo para renovar esa experiencia mediante la oración, la escucha de la Palabra y los sacramentos. "Solamente desde ese encuentro podemos ser verdaderos testigos del amor de Dios", subrayó.

Asimismo, sostuvo que esa experiencia de fe también impulsa a comprometerse con la realidad social. "Solamente así podemos ser constructores de una sociedad distinta: más humana, más solidaria y más fraterna", expresó.

Finalmente, el cardenal Bokalic afirmó que el testimonio de Mama Antula sigue siendo una inspiración para el presente, especialmente ante las situaciones de desolación que atraviesan muchas personas. "Si tenemos los ojos abiertos encontraremos mucha desolación en nuestras familias, en nuestras comunidades y en nuestra sociedad", advirtió.

Por eso, concluyó, los cristianos están llamados a hacer lo mismo que la mujer samaritana y que la santa santiagueña: compartir con otros el amor de Dios experimentado en la propia vida.

"Que en esta fiesta de nuestra querida Mama Antula y en este camino cuaresmal hacia la Pascua el Señor vuelva a despertar en nosotros la sed del agua viva, para llevar su amor allí donde todavía no es conocido, no es sentido y no es experimentado", expresó.+