Yemen: diez años de la masacre de las 'monjas del delantal'

  • 5 de marzo, 2026
  • Abu Dabi (Emiratos Árabes) (AICA)
En el aniversario del bárbaro asesinato de las cuatro Misioneras de la Caridad, el 4 de marzo de 2016, el vicariato apostólico de Arabia Meridional presidió una misa en Abu Dabi.

"En un momento en el que toda la región del Golfo está viviendo graves conflictos, su recuerdo es fuente de esperanza", afirmó el vicario apostólico de Arabia Meridional, monseñor Paolo Martinelli en la misa, celebrada en Abu Dabi, al conmemorarse el décimo aniversario del martirio de las cuatro religiosas, Misioneras de la Caridad.

Las hermanas Marguerite (44), Reginette (31), Judith (41) y Anselm (59) fueron asesinadas el 4 de marzo de 2016 por un comando yihadista que asaltó la Casa para Ancianos de Adén, donde también murieron doce laicos de distintas nacionalidades y religiones.

Durante el ataque fue secuestrado el sacerdote salesiano Tom Uzhunnalil, quien recuperó la libertad en septiembre de 2017 tras una prolongada cautividad.

Las hermanas de la Madre Teresa continúan prestando su servicio entre los pobres en Saná y Hodeidah, en la parte de Yemen controlada por los hutíes, que corre el riesgo de volver a estar en primera línea del conflicto.

"Celebrar este aniversario en un momento en el que toda la región del Golfo está viviendo graves conflictos es una fuente de esperanza", aseguró el vicario apostólico, y añadió: "Las Hermanas Misioneras de la Caridad dieron su vida y algunas de ellas siguen hoy presentes en Yemen, al servicio de los más pobres sin distinción, dando testimonio de la caridad de Cristo que supera todas las barreras. Mirándolas, nos sentimos animados a ser, en esta tierra, constructores de paz".

El obispo invitó a los fieles del Vicariato a unirse en oración, pidiendo a Dios que conceda su paz a toda la región por su intercesión. "El testimonio de las Misioneras de la Caridad asesinadas en Adén sigue alimentando la vida de nuestra Iglesia y nos anima a vivir cada día nuestra fe con alegría y compromiso. Imploramos a las cuatro mártires que intercedan por Yemen y por todo Oriente Medio, para que llegue la paz y cese la violencia".

Las monjas del delantal
Las imágenes difundidas tras la masacre mostraban los cuerpos sin vida de las hermanas, recuerda la Agencia Fides. Dos de ellas llevaban, sobre el hábito, un sencillo delantal de cocina, el mismo que utilizaban a diario para realizar tareas que exigían "ensuciarse las manos" sin estropear la ropa.

Las religiosas mártires de Yemen fueron asesinadas con el delantal ceñido, símbolo del servicio cotidiano que prestaban a ancianos musulmanes pobres y enfermos por amor a Cristo. No hacían proselitismo: desinfectaban heridas y ofrecían instantes de consuelo a vidas marcadas por el sufrimiento. El odio que destrozó sus cuerpos indefensos fue tan injustificado como el que llevó a Cristo a la cruz.

"Cuanto más cerca está la Iglesia de Jesucristo, más participa de su pasión", afirmó entonces el obispo comboniano Camillo Ballin, vicario apostólico de Arabia Septentrional. Y añadió: quien se acerca más a Cristo "queda implicado en su pasión y en su muerte, para participar también en la gloria de su victoria".

La misión continúa
Las Misioneras de la Caridad están presentes en Yemen desde 1973, cuando la propia Madre Teresa aceptó la invitación del entonces Gobierno del Yemen del Norte. La residencia para ancianos de Adén, en el sur del país, se inauguró el 25 de marzo de 1992. Debido a la persistencia del conflicto en Adén, donde fueron enterradas las cuatro religiosas asesinadas hace diez años, no fue posible reanudar su presencia; sin embargo, las Misioneras de la Caridad nunca dejaron de ejercer su ministerio en el norte, en las ciudades de Hodeidah y Saná.

Vale la pena recordar que Saná y Hodeidah se encuentran en la parte de Yemen controlada por los hutíes, las milicias proiraníes. Por lo tanto, estas otras dos comunidades de las Misioneras de la Caridad constituyen una presencia extremadamente delicada en estos momentos en los que la guerra amenaza con precipitar muchas situaciones en toda la zona de Medio Oriente y el Golfo. Una prueba más de lo valiosa que es la semilla de paz que representa el servicio silencioso y oculto de las hermanas de la Madre Teresa.+