Carmelitas de la Caridad Vedruna: celebración por los 200 años en Suipacha

  • 4 de marzo, 2026
  • Suipacha (Buenos Aires) (AICA)
La ciudad bonaerense albergó la misa central por el bicentenario de la congregación fundada en 1826 por santa Joaquina de Vedruna en Barcelona. Participaron comunidades de 12 países de América.

La ciudad bonaerense de Suipacha fue sede de una celebración histórica para la Congregación de las Carmelitas de la Caridad Vedruna en América. Con motivo del bicentenario de su fundación, ocurrida en 1826 en Barcelona por santa Joaquina de Vedruna, la Argentina fue elegida como sede de la Eucaristía central de la Provincia Vedruna América.

La misa se celebró el 28 de febrero y contó con la participación de comunidades presentes en doce países del continente. "Nos unimos como comunidad internacional para celebrar, agradecer y renovar nuestra misión compartida", expresaron durante la jornada. A lo largo de la celebración, distintas comunidades de América se hicieron presentes a través de sus peticiones, haciendo visible la comunión que las une.

Suipacha fue el primer lugar del continente americano al que llegaron las hermanas en 1913. El 23 de abril de ese año ya se encontraban en la ciudad trabajando por la educación y los más necesitados. Poco después fundaron el Colegio Nuestra Señora del Carmen, y desde allí su crecimiento acompañó el desarrollo de la comunidad local.

La congregación arribó a la Argentina en 1913 con la madre Leonor entre las religiosas. En el año del bicentenario, la ciudad las recibió para celebrar y compartir con memoria agradecida.

Actualmente, las Hermanas Vedruna tienen presencia en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay, Venezuela, República Dominicana, Haití, Perú, Estados Unidos, Colombia y Puerto Rico. "Si algo nos enseñó santa Joaquina es que donde hay comunidad hay futuro. Y donde hay amor generoso, la misión continúa", señalaron.

La Eucaristía fue presidida por el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Scheinig, y concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Mauricio Landra, el presbítero Pablo Bocca -párroco local- y los sacerdotes Bertie Flanagan, Hernán Tumulty, Oscar Alonso, Sebastián Ríos, Alberto Etcheverría y Daniel Aguilera.

Ama y hace que el otro brille
En su homilía, monseñor Scheinig reflexionó sobre el camino hacia la Pascua y la invitación a "caminar con Jesús" para "resucitar con Él". Recordó el episodio de la tentación en el desierto y la Transfiguración, y destacó que el Evangelio muestra a un Dios que hace brillar la vida de las personas.

El arzobispo planteó que Dios "ama y hace que el otro brille", y señaló que "brilla el que ama, el que se deja amar, el que se atreve a hacerse cargo". En ese marco, evocó la figura de Santa Joaquina, a quien describió como una mujer que vivió el amor concreto en su familia -se casó a los 16 años y fue madre de nueve hijos- y que a los 47 años fundó la congregación.

También remarcó la identidad de las hermanas, expresada en educar, sanar y liberar, como continuidad del carisma de su fundadora. Por último, hizo referencia al contexto mundial actual, marcado por conflictos y violencia, y llamó a no bajar los brazos ante las dificultades. "El amor nunca dice basta", recordó, al retomar una frase atribuida a santa Joaquina.

La celebración concluyó con vivas en honor a la fundadora, a la madre Leonor y a las Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna.+