La CLAR expresó solidaridad y cercanía con el pueblo mexicano
- 28 de febrero, 2026
- Bogotá (Colombia) (AICA)
Ante la violencia desatada en ese país, los religiosos latinoamericanos manifestaron su solidaridad y oración, por las familias, los desaparecidos, asegurando que "el amor es más fuerte que el odio".
La Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR) expresó su solidaridad con el pueblo mexicano ante la crisis de violencia, orando por las familias, los desaparecidos y las comunidades que resisten con esperanza.
En su mensaje, la presidencia de la CLAR manifestó que su corazón está "apresurado por el clamor de un pueblo herido en su confianza y en su paz", y elevó su voz "en solidaridad profunda con México", reconociendo que se trata de una tierra "fecunda en fe, cultura y esperanza", pero hoy marcada por "el dolor, la incertidumbre y la violencia persistente".
En esta "hora de incertidumbre social", la CLAR retoma las palabras del papa León XIV, quien exhorta a trabajar por una "paz desarmada y desarmante", es decir, una paz que "no se impone por la fuerza", sino que nace de "corazones reconciliados", de "estructuras justas" y de una "conversión ética de la sociedad".
El comunicado resalta que "la paz verdadera es fruto de la justicia: no silencio impuesto, sino verdad pronunciada con valentía; no olvido que encubre, sino memoria sanada mediante procesos reales de reparación y dignificación de los miles de víctimas".
Del lado de las víctimas
Los religiosos y religiosas del continente se unen "a las familias que lloran a sus seres queridos asesinados", a "las madres y padres que buscan incansablemente a sus hijas e hijos desaparecidos", a quienes viven "sitiados por el miedo" y a las comunidades que claman por justicia "sin revictimización y con garantías de verdad".

Señalan que el compromiso es "estar del lado de las víctimas no solo con palabras", sino acompañando sus procesos, defendiendo su dignidad y sosteniendo su esperanza. La Vida Religiosa, recuerdan, "no es espectadora de la historia; es sacramento de compasión y profecía en medio del pueblo herido".
En esa línea, manifiestan que "el amor es más fuerte que el odio", que "la justicia restaura la dignidad vulnerada" y que "la verdad libera a los pueblos de la espiral de la violencia". Su solidaridad, precisan, "no es genérica": es una "opción evangélica por quienes han sido crucificados por estructuras de muerte". Allí donde la vida es amenazada y la dignidad negada, sostienen, quieren estar y alzar la voz.
Denuncia del narcotráfico como red global de muerte
El comunicado advierte que, ante el drama que "desangra a México y a tantos pueblos de nuestra América Latina y el Caribe", no se puede callar "ante la responsabilidad estructural del narcotráfico como red global de muerte".

La CLAR señala que la lucha contra el tráfico de drogas no puede limitarse a la persecución local de productores o intermediarios, mientras se silencia la corresponsabilidad de los mercados que sostienen la demanda y de los sistemas financieros que lavan sus ganancias. "Allí donde hay consumo indiferente, hay complicidad; allí donde el lucro se impone sobre la vida, se alimenta la cadena de violencia", sostienen.
Por ello, reclaman "un compromiso internacional ético y vinculante" que involucre tanto a países productores como consumidores, que ataque las raíces económicas y culturales del crimen y ponga "la dignidad humana en el centro por encima de cualquier interés". Solo "una conversión global, cultural y espiritual" podrá romper este "círculo de muerte".
Llamado a la reconstrucción del tejido social
Por último, la CLAR llama a las autoridades, a la sociedad civil, a las comunidades de fe y a toda la ciudadanía a fortalecer "caminos de legalidad transparente, diálogo social y reconstrucción del tejido comunitario". Remarca que México "merece vivir en paz" y que sus niñas, niños, jóvenes y familias merecen "horizontes de educación, trabajo digno y oportunidades" que los liberen de las redes de violencia.
En esta "hora decisiva", imploran que en México vuelvan a encontrarse "la misericordia y la verdad" y que "la justicia y la paz se abracen sobre su suelo herido" (cf. Sal 85). Encomiendan al pueblo mexicano a Santa María de Guadalupe, Madre y Patrona de México, para que sostenga "la fe que resiste, la esperanza que no defrauda y el amor que reconstruye".+