El ODSA-UCA advierte sobre fragilidad y desigualdades en la transición argentina
- 26 de febrero, 2026
- Buenos Aires (AICA)
El estudio analiza el ciclo 2023-2025, señala límites en la reducción de la pobreza por ingresos y alerta sobre informalidad, vulnerabilidad estructural y baja generación de empleo.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) presentó la nota de divulgación titulada "Estabilización, nuevo ciclo y deudas sociales persistentes en una Argentina en transición", en la que examina el escenario político-económico 2023-2025 y sus impactos sociales.
El informe caracteriza el período actual como una etapa de transición todavía inestable, atravesada por la crisis sistémica del modelo previo y por un programa de reformas que, mediante un fuerte ajuste macroeconómico y cambios en los sistemas de precios y reglas de funcionamiento, busca redefinir el régimen económico.

Según el documento, la nueva orientación -definida como "antagónica al esquema de la posconvertibilidad"- promueve la primacía del mercado, la apertura comercial y la atracción de inversiones en sectores con ventajas comparativas. No obstante, advierte que este proceso supone una profunda reconversión productiva, con efectos sociales de alta volatilidad, heterogeneidad y dispersión.
El Observatorio sostiene que si bien a dos años del inicio del nuevo régimen se logró estabilizar variables críticas, recomponer el superávit fiscal y desacelerar la inflación, persisten desequilibrios estructurales que condicionan la sostenibilidad del crecimiento. En ese marco, señala que la economía continúa transitando una etapa frágil, con costos sociales asociados al proceso de ajuste.
Pobreza, informalidad y precariedad laboral
En materia social, el estudio registra una caída estadística de la pobreza y la indigencia medidas por ingresos -a partir de datos de la EPH-INDEC-, pero advierte sobre las limitaciones metodológicas de este indicador cuando no se verifican mejoras equivalentes en consumo, bienestar o capital humano. La pobreza estructural, la informalidad y la precariedad laboral, afirma, se mantienen en niveles históricamente elevados.

Asimismo, identifica una recomposición desigual de los ingresos en un mercado de trabajo más informal y segmentado, con sectores competitivos que logran integrarse al nuevo patrón productivo, mientras amplios segmentos sociales quedan atrapados en dinámicas de autoempleo de subsistencia o dependencia de la asistencia estatal.
El documento subraya que el perfil agro-minero-exportador y tecnológico hacia el que se orienta la economía genera excedentes significativos, pero presenta baja demanda de empleo. Sin políticas industriales, tecnológicas y de crédito inclusivo, advierte, existe el riesgo de profundizar desigualdades territoriales y ocupacionales.
Entre los principales desafíos, el ODSA-UCA destaca el bajo impacto del actual enfoque en la creación de empleo productivo y bien remunerado. Señala que, sin una estrategia explícita de inversión destinada a expandir el entramado pyme, formalizar actividades informales y fortalecer el capital humano, la estabilización macroeconómica podría derivar en una sociedad más fragmentada y con menor movilidad social ascendente.

El informe incluye, además, un análisis sobre estrés económico y privaciones sociales, así como un apartado dedicado a la experiencia y expectativas de movilidad social en distintos estratos. Como anexo, presenta datos de ingresos y tasas de pobreza por ingresos en base a la EPH-INDEC, bajo observación metodológica.
Con este trabajo, el ODSA-UCA aporta elementos para el debate público sobre los alcances y límites del actual ciclo de reformas, poniendo el foco en las deudas sociales persistentes y en la necesidad de articular crecimiento económico con inclusión y equidad.
El ODSA-UCA propone leer la nota de divulgación completa.+