Mons. García Cuerva: 'No dialoguemos con el demonio: retírate, satanás'
- 24 de febrero, 2026
- Buenos Aires (AICA)
En el inicio de la Cuaresma, el arzobispo de Buenos Aires invitó a identificar las propias pruebas, evitar atajos y agradecer a quienes sostienen la fidelidad al Evangelio.
El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, reflexionó sobre las tentaciones a la luz del Evangelio del primer domingo de Cuaresma y exhortó a los fieles a no "dialogar con el demonio", sino a enfrentarlo con la Palabra de Dios, siguiendo el ejemplo de Jesús.
Al comentar el pasaje de las tentaciones en el desierto, el prelado recordó que todos experimentan pruebas ligadas a seducciones que prometen felicidad pero terminan "arruinando la vida". Por eso, señaló, en el Padrenuestro se pide no caer en la tentación.
En su homilía, citó al papa Francisco, quien advertía que no hay que dialogar con el demonio. "Es como un perro rabioso encadenado al que no hay que acercarse", expresó y explicó que su proyecto es dividir y separar del plan de Dios.
Al profundizar en las tres tentaciones de Jesús según el Evangelio de san Mateo, destacó en primer lugar la del pan. Allí, afirmó, el Señor rechaza reducir todo a la satisfacción del propio deseo: "No quiere poner a Dios al servicio de su único interés", subrayó y advirtió sobre el consumismo exacerbado que lleva a absolutizar la propia necesidad y creer que la felicidad depende de satisfacer lo que uno quiere.
La segunda prueba, vinculada a tirarse desde lo alto del templo, la interpretó como una invitación a desconfiar y poner a Dios a prueba. En ese sentido, animó a no exigirle a Dios que cumpla todos los deseos ni responsabilizarlo de los males, sino a cultivar una confianza auténtica.
Ponerle nombre a las propias tentaciones
En cuanto a la tercera tentación, centrada en la adoración al poder, el arzobispo porteño alertó sobre las formas concretas en que se manifiesta: la corrupción, el narcotráfico, el dinero mal habido, la descalificación del adversario y las prácticas conocidas como "carpetazos". "¿Cuántas veces se vende el alma por poder?", se preguntó, ampliando la reflexión también a los ámbitos laborales, familiares y vinculares.
El prelado invitó a "ponerle nombre" a las propias tentaciones, a reconocer "dónde aprieta el zapato", para poder identificarlas y enfrentarlas. Recordó que, a diferencia de Eva -que dialoga y cae-, Jesús responde con la Escritura y, finalmente, ordena con firmeza: "Retírate, satanás".
Asimismo, destacó que las pruebas pueden presentarse en distintos momentos y circunstancias de la vida, y advirtió sobre la tentación de los atajos, del "sálvense quien pueda", del egoísmo y de creer que "por tener somos".
Al concluir, retomó el final del Evangelio, cuando los ángeles se acercan a servir a Jesús, e invitó a agradecer por quienes en la vida de cada uno "han hecho de ángeles", acompañando y sosteniendo en momentos de fragilidad para no apartarse del camino del Señor.
"Lo importante es no dialogar con él", insistió y pidió que Dios siga enviando personas que ayuden a permanecer fieles al proyecto que conduce a la verdadera vida.+