Francisco: 'La fe no es un paquete de ideas sino un camino a seguir'

  • 7 de mayo, 2023
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En el Regina Coeli, el Papa señaló la brújula para llegar al lugar preparado por Dios: amar a Jesús, creer en Él e imitarlo con gestos de cercanía y misericordia hacia los demás.

Al momento del Regina Coeli, mirando la Plaza de San Pedro llena de fieles y peregrinos, el papa Francisco se hizo eco de aquel "no tengan miedo" que Jesús dirige a los discípulos poco antes de su muerte. Palabras tranquilizadoras –dijo– que imprimen en los corazones perdidos, certeza y esperanza.

En efecto, prosiguió diciendo Francisco: “Él no los está abandonando, sino que va a preparar un lugar para ellos y los va a guiar hacia aquella meta. De este modo, el Señor nos indica hoy a todos nosotros el maravilloso lugar al que debemos ir y, al mismo tiempo, nos dice cómo ir hasta allí, mostrándonos el camino que debemos recorrer”

Jesús –agregó el Santo Padre al comentar el Evangelio de hoy– va a preparar un lugar, "una casa", la del Padre, donde hay espacio para todos, donde todos son acogidos, amados y consolados por el calor de un abrazo. Él no se separó de nosotros, sino que nos abrió el camino anticipando el destino final: el encuentro con Dios.

“Entonces, cuando experimentemos cansancio, desconcierto e incluso fracaso, recordemos hacia dónde se dirige nuestra vida. No debemos perder de vista la meta, incluso si hoy corremos el riesgo de olvidarlo, de olvidar las preguntas finales, las importantes: ¿Adónde vamos? ¿Hacia dónde caminamos? ¿Por qué vale la pena vivir?”

“Sin estas preguntas -recordó- sólo exprimimos la vida en el presente, pensamos que debemos disfrutarla lo máximo posible y terminamos por vivir al día, sin un objetivo, sin una finalidad. Nuestra patria, en cambio, está en el cielo, ¡no olvidemos la grandeza y la belleza de la meta!”.

La brújula para alcanzar el Cielo
“He aquí la brújula para alcanzar el Cielo: amar a Jesús, el camino, convirtiéndose en señales de su amor en la tierra", dijo el Obispo de Roma.

“Hermanos y hermanas, vivamos el presente, tomemos con nuestra mano, tomemos con la mano el presente, pero no nos dejemos arrasar por él; miremos hacia arriba, miremos al Cielo, recordemos la meta, pensemos que estamos llamados a la eternidad, al encuentro con Dios. Y, desde el cielo al corazón, renovemos hoy la elección de Jesús, la elección de amarlo y de caminar detrás de Él. Que la Virgen María, que siguiendo a Jesús ya llegó a la meta, sostenga nuestra esperanza”.+