Sube la tensión entre el gobierno y la Iglesia en República del Congo

  • 3 de agosto, 2021
  • Kinshasa (República Democrática del Congo) (AICA)
Vandalismo contra la residencia del arzobispo de Kinshasa y una docena de iglesias profanadas en Mbujimayi.

La Conferencia Episcopal Congoleña (Cenco) definió como “un grave ataque a la libertad de religión y de expresión, pero también una violación de la democracia, los actos vandálicos contra la sede del arzobispado de Kinshasa y residencia del arzobispo y la docena de iglesias profanadas en la diócesis de Mbujimayi, incluso la catedral en los últimos días.

“Se trata de actos deliberados de profanación, despreciables y particularmente repugnantes”, manifestó monseñor Bernard-Emmanuel Kasanda Mulenga, obispo de Mbujimayi, en el centro de la República Democrática del Congo.

Entre ellas se encuentran la catedral de Saint Jean-Baptiste de Bonzola de Mbujimayi, y las parroquias de Saint Amand, Sainte Bernadette de Nkolongo, Saint Vincent de Paul de Nkuadi, Christ Roi de Kansansa y otras.

Monseñor Kasanda pidió que se realice una sentencia “extremadamente ejemplar, firme y rápida” contra los autores. Desde hace casi cuatro meses, los lugares de culto de Kasai, región de la que procede el presidente congoleño Félix Tshisekedi, son objeto de una “profanación progresiva y sistemática”. 

“Robaron tabernáculos, vasos sagrados, piedras y manteles de altar, copones, muebles y estatuas del Sagrado Corazón de Jesús y de la Virgen María”, denuncia el obispo.

Además, el domingo 1 de agosto, unos manifestantes lanzaron piedras contra el arzobispado de Kinshasa. 

“Un grupo de personas no identificadas se presentó en el arzobispado de Kinshasa y en la residencia del cardenal Fridolin Ambongo, entonando cánticos y frases insultantes y cometiendo actos violentos”, informó el padre Georges Njila, canciller de la arquidiócesis de Kinshasa.

De fondo, persisten las tensiones entre la Iglesia católica y el gobierno por el fracaso en la elección del presidente de la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), que debe ser designado por las principales confesiones religiosas congoleñas. El 23 de julio, el padre Donatien Nshole, portavoz de las confesiones religiosas, denunció que estaban sufriendo “presiones, intimidaciones y amenazas de todo tipo contra algunos miembros de la plataforma de confesiones religiosas para impedirnos realizar libremente nuestro trabajo”.

La Conferencia Episcopal y la Église du Christ au Congo (que agrupa a la mayoría de las confesiones protestantes congoleñas) se oponen a la candidatura de Denis Kadima, propuesto por otras seis confesiones religiosas (islámica, kimbanguista, Ejército de Salvación, ortodoxa y pentecostal) por considerarlo demasiado cercano al presidente Félix Tshisekedi.

La denuncia de los obispos y el llamamiento a los fieles
En un comunicado, la Conferencia Episcopal Congoleña (Cenco) habla de un "comportamiento irresponsable" que invita a los fieles a permanecer "extremadamente vigilantes" y a no dejarse "influir por nadie". También se dice que La Cenco está "entristecida" por los repetidos actos de vandalismo, profanación y robo de objetos sagrados que se han producido en los últimos cuatro meses contra varias iglesias y lugares de culto (12 en total) en la diócesis de Mbuji-Mayi, en el este de Kasai. 

Según Cenco, estas violencias "inadmisibles" constituyen "un grave atentado a la libertad de religión y expresión, pero también una violación de la democracia. Es, dice, un gran paso atrás en el camino hacia el Estado de derecho al que aspira el pueblo congoleño”. 

De ahí la solicitud dirigida al gobierno de "tomar el asunto en sus propias manos", identificando y castigando severamente a los responsables "para que tales ataques no vuelvan a ocurrir".+