Mons. Colombo: "Las hermanas carmelitas testimonian el amor de Dios"

  • 13 de mayo, 2021
  • Mendoza (AICA)
El arzobispo de Mendoza destacó la presencia de las monjas en la región de Luján de Cuyo en un mensaje por los 40 años del Carmelo del Espíritu Santo y María Madre de la Iglesia.

El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, destacó la presencia de las hermanas carmelitas en la región de Luján de Cuyo, en un mensaje por los 40 años del Carmelo del Espíritu Santo y María Madre de la Iglesia. 

El arzobispo mendocino recordó que su antecesor, monseñor Cándido Rubiolo, estableció el 13 de mayo de 1981 como fecha de fundación de este monasterio, y expresó: “Florecía así aquella feliz iniciativa de 1977, de Mons. Maresma y Mons. Rey, acompañada por tantos sacerdotes y laicos a lo largo de los años precedentes. Más adelante, en 1998, Mons. José María Arancibia consagró el altar y el hermoso templo que nos recibe para la oración”.

“Indudablemente la vida contemplativa siempre nos interpela y anima nuestro deseo de responder al amor de Dios según nuestra propia vocación y estado de vida. La oración, ese camino de intensa amistad con el Señor, nos fortalece y suscita en nosotros el deseo de vivir según su proyecto. Ella despierta nuestra sensibilidad interior ante los signos que Dios nos pone en el horizonte de nuestro andar”, aseguró.

Luego de citar un párrafo de la homilía del papa Francisco en el monasterio carmelita de Madagascar y otro del mensaje de Juan Pablo II a las religiosas de clausura del monasterio de la Encarnación de Ávila, monseñor Colombo aseguró que “junto con las hermanas dominicas, las hermanas carmelitas constituyen para esta arquidiócesis, la oportunidad de dar gracias a Dios por el inmenso don de la vida contemplativa”.

“Las hermanas carmelitas, presentes entre nosotros en Luján de Cuyo, testimonian el amor de Dios con numerosos gestos de cercanía fraterna a nuestra vida eclesial. Podemos decir que este aniversario ‘redondo’ constituye una verdadera fiesta de familia. Invito a las parroquias y comunidades a unirse en esta acción de gracias a Dios, encomendando la vida y la misión de nuestras queridas hermanas carmelitas al interior de la Iglesia. Los bendigo y abrazo en Jesús, el buen Pastor resucitado”, concluyó.+