Consudec: "Resurrección, encuentro y anuncio"

  • 15 de abril, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
"No podemos pretender sustituir el anuncio conmovido frente a una presencia en la vida, por una tradición, por una doctrina, o una filosofía de vida. Cristo Vive", sostuvo el presbítero José Álvarez.

El presidente del Consejo Superior de Educación Católica (Consudec), presbítero José Álvarez, lamentó que en la actualidad ya no tenga peso “en la convicción de las personas el vivir el cristianismo como una tradición heredada, que, en otros tiempos con mayor o menor adhesión era una razón de peso en la vida de muchas personas”.

“Tampoco parece que el insistir en una doctrina correcta, o mostrar razonablemente un estilo de vida más conveniente y humano alcanzaran a las personas a abrazar la fe”, agregó en su editorial mensual en la revista institucional.

El sacerdote recordó: “La Resurrección de Cristo nos coloca en la postura justa de nuestro camino convincente para adherir a una vida que se afiance en la solidez del anuncio cristiano” y refirió al encuentro de Jesús con sus discípulos como algo que “no les resulta fácil entender”.

“Aunque en todos ellos la conciencia de Cristo resucitado provocó algo totalmente inesperado, imposible que estuviera pasando, y es el primer dato del anuncio cristiano, una novedad en la vida, totalmente inesperada, un suceso imprevisible, con las características de lo casual, el primer dato entonces que da a sus  amigos es un hecho imprevisto que conmociona, que sorprende, (no es una tradición, no es un razonamiento lógico o doctrina)”, subrayó.

“Algo ocurrió en sus vidas, un encuentro totalmente provocador que les impide seguir adelante como ayer. Ya habían tenido experiencias de este tipo en relación con Él, los milagros, las expulsiones de endemoniados, las respuestas a quienes le tendían trampas; verlo actuar era un espectáculo conmovedor que movilizaba toda su persona”, agregó.

El presidente del Consudec sostuvo que el hecho de que “resucite, y siga entre nosotros, que nos acompañe en nuestro camino explicando a vida como a los de Emaús, que cene con nosotros después de haber muerto, esto, amigos, hace que todo se vuelva diferente en mi vida, necesito anunciar lo que está sucediendo, necesito mostrarlo a mis amigos y hermanos”.

“No podemos pretender sustituir el anuncio conmovido frente a una presencia en la vida, por una tradición, por una doctrina, o una filosofía de vida. Cristo Vive, está entre nosotros y está haciendo. No perdamos de vista esta presencia que hace que todo sea permanentemente lleno de novedad, donde todo puede ocurrir en cualquier vuelta de la esquina”, concluyó.

Más información en la Revista del Consudec.+