Entrevista a Francisco: "Quiero morir siendo Papa"

  • 28 de febrero, 2021
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Según la entrevista realizada por Nelson Castro dos años atrás, el pontífice no teme a la muerte y la imagina "siendo Papa, ya sea en ejercicio o emérito. Y en Roma. A la Argentina no vuelvo".

En una entrevista realizada dos años atrás al papa Francisco por el periodista Nelson Castro, para su libro “La salud de los Papas”, el pontífice se muestra alegre, con energías y sin miedo a la muerte.

En el libro, que saldrá a la venta el 1° de marzo, el periodista y médico reconstruye las enfermedades de los pontífices y las intrigas que suscitaron. Publicada en el diario La Nación, la entrevista narra el diálogo que sucedió el sábado 16 de febrero de 2019 en los jardines del Vaticano.  

“Lo veo sonriente y animado. Me estrecha la mano con firmeza. Su rostro es lozano, juvenil. Su mirada es vivaz. Sabe que va a protagonizar un hecho único: por primera vez un papa va a hablar en forma extensa y detallada sobre su salud. Será una larga entrevista de una hora y quince minutos que hará historia. Lo veo feliz”, describe el periodista.

Francisco afirma sentirse bien y lleno de energía, gracias a Dios. Recuerda el "momento difícil" en 1957, a los 21 años, cuando le extirparon el lóbulo superior del pulmón derecho a causa de tres quistes: "Cuando me recuperé de la anestesia, el dolor que sentía era muy intenso", dice. "No es que no estuviera preocupado, pero siempre tuve la convicción de que me recuperaría".

Destaca que la recuperación fue completa: "Nunca sentí ninguna limitación en mis actividades". Incluso en los distintos viajes internacionales -explica- "nunca he tenido que limitar o cancelar" ninguna de las actividades previstas: "Nunca he sentido fatiga ni falta de aire (disnea). Como me explicaron los médicos, el pulmón derecho se ha expandido y ha cubierto todo el hemitórax ipsilateral".

Durante el cónclave, el asunto del pulmón estuvo a punto de jugar un rol clave en el intento de los adversarios del entonces cardenal Jorge Bergoglio de impedir su elección. Pero Castro cita el testimonio del arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Óscar Andrés Rodríguez, y del cardenal español Abril Santos y Casteló, quienes se acercaron a Bergoglio para develar la verdad sobre el rumor de que le faltaba un pulmón.

Más adelante, el periodista le preguntó al Papa si se psicoanalizó alguna vez. Francisco recordó: “Siendo provincial de los jesuitas, en los terribles días de la dictadura, en los cuales me tocó llevar gente escondida para sacarla del país y salvar así sus vidas, tuve que manejar situaciones a las que no sabía cómo encarar. Fui a ver entonces a una señora —una gran mujer— que me había ayudado en la lectura de algunos tests psicológicos de los novicios. Entonces, durante seis meses, la consulté una vez por semana”.

Se trata de una psiquiatra que “me ayudó a ubicarme en cuanto a la forma de manejar los miedos de aquel tiempo. Imagínese usted lo que era llevar una persona oculta en el auto —solo cubierta por una frazada— y pasar tres controles militares en la zona de Campo de Mayo. La tensión que me generaba era enorme”.

Además, Francisco recordó que la profesional también le ayudó a aprender a gestionar su ansiedad y a evitar tomar decisiones precipitadas. Y destacó de la importancia de entender de psicología para un sacerdote: "Estoy convencido de que todo sacerdote debe conocer la psicología humana".

Sobre las neurosis, el Papa aseguró: “A las neurosis hay que cebarles mate. No solo eso, hay que acariciarlas también. Son compañeras de la persona durante toda su vida”. Luego recordó haber leído un libro que le interesó mucho y le hizo reír a carcajadas: "Rejoice in Being Neurotic", (Alégrate de ser neurótico) del psiquiatra estadounidense Louis E. Bisch: "Es muy importante poder saber dónde crujen los huesos. Dónde están y cuáles son nuestros males espirituales. Con el tiempo, uno aprende a conocer sus propias neurosis".

Francisco reconoció que su neurosis es la ansiosa: “El querer hacer todo ya y ahora. Por eso hay que saber frenar. Hay que aplicar el célebre proverbio atribuido a Napoleón Bonaparte: ‘Vísteme despacio que estoy apurado’. Tengo bastante domada la ansiedad. Cuando me encuentro ante una situación o debo enfrentar un problema que me produce ansiedad, la atajo. Tengo distintos métodos para hacerlo. Uno de ellos es escuchar Bach. Me serena y me ayuda a analizar los problemas de una manera mejor. Le confieso que con los años he logrado poner una barrera a la entrada de la ansiedad en mi espíritu. Sería peligroso y dañino que yo tomara decisiones bajo un estado de ansiedad. Lo mismo pasa con la tristeza producida por la imposibilidad de resolver un problema. Es también importante dominarla y saber manejarla. Sería igualmente nocivo tomar determinaciones dominado por la angustia y la tristeza. Por eso digo que la persona debe estar atenta a la neurosis, ya que es algo constitutivo de su ser”. 

Al final de la entrevista, Castro le preguntó si pensaba en la muerte: "Sí", respondió el Papa. Si tiene miedo: "No, en absoluto". Y cómo imagina su muerte: "Como Papa, en funciones o emérito. Y en Roma. A la Argentina no vuelvo”.+