El Papa pidió que se reanude la tregua entre Armenia y Azerbaiyán

  • 12 de octubre, 2020
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Luego del rezo del Ángelus, el Papa expresó su cercanía a los afectados por los incendios, advirtió sobre una "frágil" tregua entre Armenia y Azerbaiyán y manifestó alegría por el Beato Acutis.

Luego del rezo del Ángelus del domingo 11 de octubre, el papa Francisco dedicó un momento para expresar su cercanía a las personas afectadas por los incendios que se están produciendo en muchos lugares del planeta, algunos “provocados por el hombre”. 

“Quiero expresar mi cercanía a las personas afectadas por los incendios que están devastando tantas regiones del planeta, así como a los voluntarios y bomberos que están arriesgando sus vidas para apagarlos”, manifestó el Santo Padre, refiriéndose especialmente a la costa occidental de los Estados Unidos, en particular a California, y a las regiones centrales de América del Sur, la zona del Pantanal, en el Paraguay, las riberas del río Paraná, en la Argentina, lugares en los cuales, tal como expresó, “muchos incendios son causados por una sequía persistente, pero no faltan aquellos provocados por el hombre”. En su oración, pidió “que el Señor sostenga a los que sufren las consecuencias de estas catástrofes y nos vuelva atentos a la preservación de la Creación”.

En segundo lugar, el Santo Padre pidió que se reanude la tregua entre Armenia y Azerbaiyán, ya que la tregua y el alto al fuego declarado por motivos humanitarios ayer, tras la reanudación de las hostilidades, el pasado 27 de septiembre, a causa de la situación de la región en disputa de Nagorno-Karabaj, no duró 24 horas.

La esperanza expresada por el Papa es que se llegue a un acuerdo de paz. “Aunque la tregua demuestre ser demasiado frágil”, Francisco anima a su reanudación, participando al mismo tiempo en el dolor “por la pérdida de vidas, por los sufrimientos padecidos y por la destrucción de hogares y lugares de culto”. “Rezo y pido que se rece por las víctimas y por todos aquellos cuyas vidas están en peligro”.

Por otra parte, el Pontífice manifestó alegría por la beatificación del joven Carlo Acutis, ayer en Asís, “un muchacho enamorado de la Eucaristía”, quien “no se apoltronó en una cómoda inmovilidad, sino que asumió las necesidades de su tiempo, porque en los más débiles veía el rostro de Cristo”. Su testimonio – afirmó Francisco - muestra a los jóvenes de hoy que la verdadera felicidad se encuentra poniendo a Dios en primer lugar y sirviéndole en sus hermanos y hermanas, especialmente en los últimos.

Promover a las mujeres en lugares decisionales
Francisco también hizo mención de la intención de oración promovida por la Red Mundial del Papa –que incluye el Movimiento Eucarístico Juvenil– “para que los fieles laicos, especialmente las mujeres, participen más en instancias de responsabilidad en la Iglesia". Porque “ninguno de nosotros ha sido bautizado cura u obispo, todos hemos sido bautizados como laicos –dijo–, laicos y laicas son protagonistas de la Iglesia”.

"Hoy sigue siendo necesario ampliar los espacios de una presencia femenina más incisiva en la Iglesia, y de una presencia laica, se entiende, pero enfatizando el aspecto femenino, porque en general se deja de lado a las mujeres. Debemos promover la integración de las mujeres en los lugares donde se toman decisiones importantes".

"Recemos para que en virtud del bautismo los fieles laicos, y las mujeres en una manera especial, participen más en instancias de responsabilidad en la Iglesia, sin caer en los clericalismos que anulan el carisma laical y que también arruinan el rostro de la Santa Madre Iglesia", animó.

Por último, antes de despedirse, haciendo presente la iniciativa promovida por Ayuda a la Iglesia Necesitada por la unidad y la paz, “Un millón de niños rezan el Rosario”, del próximo domingo 18 de octubre, el Santo Padre expresó su aliento a esta bella iniciativa que involucra a los niños de todo el mundo, quienes rezarán especialmente por las situaciones críticas causadas por la pandemia.+