Se llevó a cabo el Primer Encuentro de Candidatos y Diáconos de la Patagonia Norte

  • 30 de mayo, 2019
  • Neuquén (AICA)
Con el lema "Ya no los llamo siervos, sino amigos", el 25 y 26 de mayo se llevó a cabo en la ciudad de Neuquén el Primer Encuentro de Candidatos y Diáconos de la Patagonia Norte. Acompañaron el encuentro los sacerdotes formadores Gustavo Varela, Mario Pacher y Enrique Lafforgue.
Los candidatos y diáconos de la Patagonia Norte participaron el 25 y 26 de mayo de un encuentro en la ciudad de Neuquén, que llevó el lema "Ya no los llamo siervos, sino amigos". Se trata del primer encuentro, que se desarrolló en la parroquia Nuestra Señora de Fátima y contó con la participación de más de 60 candidatos y diáconos provenientes de las diócesis de San Carlos de Bariloche, Alto Valle de Río Negro, Viedma y Neuquén, que asistieron junto con sus esposas. También participaron tres sacerdotes que acompañan la formación, los presbíteros Gustavo Varela, de la diócesis de Alto Valle; Mario Pacher, responsable de la formación de diáconos y vicario general de la diócesis de Neuquén; y Kiko Lafforgue, de la diócesis de Viedma. [img]http://www.aica.org/subidas/5915.jpg[/img] El objetivo del encuentro fue compartir las experiencias de la formación y la vida diaconal, como expresión de la vocación matrimonial que la mayoría de ellos vive. En ese sentido, compartieron momentos de reflexión y oración, iluminada por diferentes textos bíblicos que ayudaron a pensar algunas claves de la espiritualidad diaconal en clave de Amigos y Servidores de Jesús, integrada a la vivencia matrimonial. En su ponencia, el padre Pacher se centró en el lema que iluminó el encuentro, refiriéndose principalmente a la espiritualidad y la vida de los diáconos, y a la centralidad del amor de Jesús en sus vidas. "La amistad con Jesús, afirmó, se centra en vivir de acuerdo a su Palabra". En referencia a la vocación cristiana, el sacerdote señaló que es una elección, un llamado inmerecido, que brinda la posibilidad de una vida fecunda. "Sólo un hombre que se siente llamado a la santidad como esposo puede emprender el camino del diaconado permanente", afirmó. La misión, explicó, es escuchar al que invita a la amistad, salir a invitar a una amistad. En ese sentido, llamó a la reflexión: "¿Nuestras parroquias son lugares de amistad?", y animó a ofrecer el consuelo de la amistad con Jesucristo, ofrecer lo que tenemos, proponer vínculos, encuentros. "La amistad es luz, fuerza, consuelo", sostuvo, animando a vivir un ministerio capaz de "mirar para afuera, no sólo la sacristía", en el que puedan ser servidores "de todos". En resumen, destacó el vínculo con Jesús, que da origen a un ministerio: "Dios nos llamó y nos eligió en un ámbito de amistad", y animó a ser "amigos de Jesús, servidores de las personas"; "amigos de las personas para servir a Jesús"; "amigos de las personas para que las lleven a la amistad con Jesús"; y "amigos de Jesús que muestran la belleza del servicio y entusiasman a otros". Las experiencias que pudieron compartir durante este primer encuentro fueron muy enriquecedoras para los diáconos, y les permitieron percibir juntos lo que el Espíritu Santo va suscitando en la región Patagonia Norte, a partir de la vocación diaconal. Muchos pudieron compartir su profunda acción de gracias por la vida que Dios va haciendo crecer en sus familias, sus comunidades y en sus diócesis, y ofrecieron los dolores y dificultades como estímulo para seguir aprendiendo y trabajando.+