Miércoles 1 de diciembre de 2021

Mons. Scozzina: Redescubrir el sentido de la limosna

  • 28 de febrero, 2020
  • San Ramón de la Nueva Orán (Salta) (AICA)
El obispo de Orán, monseñor Luis Antonio Scozzina OFM, envió su mensaje de Cuaresma a la comunidad diocesana en el que recordó la situación de la Iglesia local, "atravesada por profundas heridas y situaciones de dolor y de cruz", y llamó a "redescubrir el sentido de la limosna como apertura y acogida del otro".
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El obispo de Orán, monseñor Luis Antonio Scozzina OFM, envió su mensaje de Cuaresma a la comunidad diocesana, guiado por el mensaje que publicó el papa Francisco: “En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios”.



La Cuaresma es un tiempo “de escucha y de discernimiento, tiempo de volver nuestro corazón al Misterio Pascual de Cristo muerto y resucitado”, comenzó diciendo el obispo: “Volver a centrar nuestra mirada en el camino de Jesús y de confiarnos en la misericordia del Padre”.



Haciendo referencia la Iglesia local, el prelado indicó que “vive atravesada por profundas heridas y situaciones de dolor y de cruz”, y recordó “el clamor que brota de tantas familias sin la posibilidad de un desarrollo digno para sus hijos; el clamor de los niños y niñas que mueren en condiciones de desnutrición y por la falta de cuidado de los distintos organismos y administraciones del Estado; el clamor de las comunidades originarias que no tienen las condiciones mínimas para un desarrollo humano que les garantice la salud y el crecimiento armónico e integral”.



Es decir, “una realidad de pecado estructural y social que clama al Dios de la misericordia por el atropello sufrido a los territorios y a sus pobladores originarios”. Asimismo, citó el documento postsinodal Querida Amazonía para recordar que “la escucha del clamor de la tierra y el grito de los pobres y de los pueblos con los que caminamos nos llama a una verdadera conversión integral, con una vida simple y sobria”.



Por eso, dijo que la Cuaresma es para “contemplar el rostro de Cristo”, “un camino espiritual que nos lleve a la contemplación del rostro sufriente de Cristo, en una acogida misericordiosa de nuestros hermanos heridos y agobiados por tantas circunstancias de sufrimiento”.



“Necesitamos redescubrir el sentido de la limosna como apertura y acogida del otro, del ‘extraño’. Abrir el corazón, manifestar la ternura de Dios con nuestra generosidad en el compartir los bienes solidariamente con los más carenciados”, añadió seguidamente.



Finalmente, en el Año Mariano Nacional, rogó a María que “nos enseñe a estar atentos a los signos de Dios; nos conceda vivir como discípulos para escuchar, acoger y acompañar a los hermanos”.+